lunes, 18 de mayo de 2009

Extrema explosión de rayos gamma

El Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi, de la NASA, ha
detectado una explosión de rayos gamma que es digna de
aparecer en el libro de las marcas. Dicha explosión produjo
la mayor energía total y los movimientos más rápidos que
se hayan observado.

Febrero 20, 2009: La primera explosión de rayos gamma en ser vista a alta resolución por el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi, de la NASA, es digna de aparecer en los libros de las marcas. El estallido produjo la mayor energía total, los movimientos más rápidos y las emisiones iniciales de mayor energía que se hayan visto.

"La estábamos esperando", dijo Peter Michelson, el investigador principal del Telescopio de Gran Área (Large Area Telescope o LAT, por su sigla en idioma inglés) del Fermi, en la Universidad de Stanford. "Todavía no se comprenden del todo las emisiones de las explosiones a estas energías y Fermi está proporcionándonos las herramientas para entenderlas".

Esta explosión, denominada GRB 080916C, ocurrió a las 7:13 de la tarde, hora diurna del Este (EDT, en idioma inglés), el 15 de septiembre de 2008, en la constelación Carina. Esta película muestra aproximadamente 8 minutos de observaciones de la explosión GRB 080916C, llevadas a cabo por el LAT del telescopio Fermi en 6 segundos. Los puntos de colores representan rayos gamma de diferentes energías:

Arriba: Una película proporcionada por el telescopio LAT, del Fermi, donde se muestra la extrema explosión de rayos gamma. Los puntos azules representan los rayos gamma de menor energía (menos de 100 millones de eV); los verdes, energías moderadas (de 100 millones a 1.000 millones de eV); y los rojos, las mayores energías (más de 1.000 millones de eV). Crédito de la imagen: Colaboración NASA/DOE/LAT-Fermi. [Video quicktime]

El otro instrumento del Fermi, el Monitor de Explosiones de Rayos Gamma, registró el evento simultáneamente. Juntos, los instrumentos proporcionan una vista de la explosión inicial, o emisión pronta de rayos gamma, que surge de energías desde 3.000 hasta más de 5.000 millones de veces la de la luz visible.

Las explosiones de rayos gamma son las más luminosas del universo. Los astrónomos creen que la mayoría de ellas ocurre cuando a las estrellas masivas exóticas se les termina el combustible nuclear. Cuando el núcleo de la estrella colapsa y se transforma en un agujero negro, chorros de material (impulsados por procesos que aún no se entienden por completo) se expanden casi a la velocidad de la luz. Los chorros se abren paso a través de la estrella en colapso y continúan hacia el espacio, donde interactúan con gas que fue previamente arrojado por la estrella, y generan intensas luminiscencias residuales que se desvanecen con el tiempo.

Generalmente, lo primero que hacen los astrónomos después de una explosión de rayos gamma es apurarse para detectar la luminiscencia residual que va desvaneciéndose. Un espectro de la luminiscencia residual (es decir, sus colores) puede revelar la distancia que hay hasta el sitio de la explosión. Esta es información crucial que los astrónomos deben tener para calcular la potencia de la explosión de rayos gamma.

Aproximadamente 32 horas después de la explosión, un grupo liderado por Jochen Greiner, del Instituto Max Planck para Física Extraterrestre, ubicado en Garching, Alemania, descubrió la luminiscencia residual de GRB 080916C. Trabajando rápidamente, antes de que pudiera desvanecerse, midieron el espectro de la luminiscencia residual utilizando el Detector de Explosiones de Rayos Gamma en el Infrarrojo Cercano/Óptico, o GROND (por su sigla en idioma inglés), alojado en el telescopio de 2,2 metros, localizado en el Observatorio Europeo del Sur (European Southern Observatory, en idioma inglés), en La Silla, Chile.

Derecho: La luminiscencia residual que se desvanece, detectada por el GROND. [Imagen ampliada]

De acuerdo con sus datos, la explosión ocurrió a 12.200 millones de años luz de distancia.

"Ya era una explosión emocionante", dijo Julie McEnery, científica adjunta del proyecto Fermi, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales, de la NASA, en Greenbelt, Md. "Pero conociendo la distancia por medio del equipo del GROND, la explosión pasó de ser emocionante a ser extraordinaria".

Considerando la distancia, los miembros del equipo del telescopio Fermi calcularon que la explosión excedió la potencia de aproximadamente 9.000 supernovas comunes, si la energía fue emitida igualmente en todas direcciones. Ésta es la manera estándar que los astrónomos tienen de comparar los eventos, incluso cuando las explosiones de rayos gamma emiten la mayor parte de su energía en chorros angostos.

Junto con las mediciones del telescopio Fermi, la distancia también ayuda a los astrónomos a determinar la rapidez del material que emite rayos gamma. Dentro del chorro de esta explosión, balas de gas debieron de haberse movido al menos al 99,9999 por ciento de la velocidad de la luz. La tremenda potencia y velocidad de la explosión la convierten en la más extrema de la que se tenga registro hasta la fecha.

Los resultados dados a conocer por el equipo aparecieron publicados en la edición en línea de la revista Science, del 19 de febrero.

domingo, 17 de mayo de 2009

La misión Kepler fue lanzada al espacio en busca de planetas similares a la Tierra

En un lanzamiento nocturno de imponente belleza,
la nave espacial Kepler, de la NASA, despegó
el viernes 6 de marzo desde Cabo Cañaveral, Florida,
en una misión cuyo objetivo es hallar planetas similares
a la Tierra que orbiten otras estrellas.

Marzo 6, 2009: La misión Kepler, de la NASA, fue lanzada con éxito hacia el espacio desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, Florida, a bordo de un cohete Delta II de United Launch Alliance, a las 10:49 de la noche del viernes, hora oficial del Este. La misión Kepler está preparada para hallar los primeros planetas del tamaño de la Tierra que orbiten estrellas a distancias donde el agua líquida podría persistir sobre la superficie. Se cree que el agua líquida es esencial para la formación de la vida.

"Fue un lanzamiento imponente", dijo el gerente del proyecto Kepler, James Fanson, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, en Pasadena, California. "Nuestro equipo está encantado de formar parte de algo tan significativo para la raza humana (la misión Kepler nos ayudará a descubrir si nuestra Tierra es única o si hay otras similares allí afuera)".

Arriba: Lanzamiento del cohete Delta II que transporta a la nave espacial Kepler, de la NASA. Crédito de la imagen: NASA/Jack Pfaller

Los ingenieros recibieron una señal de Kepler a las 12:11 del mediodía del sábado, después de que se desprendió la tercera etapa del cohete e ingresó a su órbita final, centrada en el Sol, a aproximadamente 1.500 kilómetros (950 millas) de la Tierra. La nave espacial está generando su propia energía por medio de sus paneles solares.

"Ahora Kepler tiene el sitio perfecto para observar más de 100.000 estrellas y buscar allí signos de la existencia de planetas", afirmó William Borucki, quien es el investigador científico principal de la misión, en el Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, ubicado en Moffett Field, California. Borucki ha trabajado en esta misión durante 17 años. "Todos están muy ansiosos ya que nuestro sueño se hace realidad. Estamos a punto de descubrir si hay otros planetas similares a la Tierra en la galaxia".


Los ingenieros han comenzado a revisar la nave Kepler con el propósito de asegurarse de que está funcionando correctamente; a este proceso se lo denomina "commissioning" o "puesta a punto", y tomará alrededor de 60 días. En aproximadamente un mes, o quizás antes, la NASA ordenará a la nave Kepler que se desprenda de su cubierta de polvo y realice sus primeras mediciones. Al cabo de otro mes de calibraciones efectuadas en el único instrumento de la nave Kepler, una cámara que cuenta con un dispositivo de carga acoplada (CCD, en idioma inglés) de amplio campo, el telescopio comenzará a buscar planetas.

Se espera que los primeros planetas en salir de la "cadena de montaje" de la nave Kepler sean los corpulentos "Júpiters calientes" (gigantes gaseosos que orbitan cerca y rápidamente alrededor de sus estrellas). Los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, de la NASA, podrán realizar un seguimiento de estos planetas y conocer más detalles de sus atmósferas. Es muy probable que luego se encuentren los planetas del tamaño de Neptuno y después los rocosos tan pequeños como la Tierra. Tomaría al menos tres años descubrir y confirmar los verdaderos análogos de la Tierra (planetas que tienen el tamaño de la Tierra y que giran en órbita alrededor de estrellas similares a nuestro Sol, a distancias en donde podría existir agua en la superficie y, posiblemente, vida). Telescopios en la Tierra también contribuirán con la misión, y lo harán verificando algunos de los hallazgos.

Finalmente, Kepler nos brindará la posibilidad de observar por primera vez tanto la frecuencia de planetas de tamaño similar al de la Tierra en nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, como la frecuencia de planetas de tamaño similar al de la Tierra que, en teoría, podrían ser habitables.

"Incluso si no hallamos planetas similares a la Tierra, eso en sí mismo sería algo muy importante. Indicaría que probablemente estamos solos en la galaxia", dijo Borucki.

La misión Kepler busca planetas similares a la Tierra

¿Existen otros mundos como el nuestro?, ¿Estamos solos?
La sonda espacial Kepler, de la NASA, podría responder
estas preguntas ancestrales.

Febrero 20, 2009: ¿Existen otros mundos como el nuestro? ¿Estamos solos?

La sonda espacial Kepler, de la NASA, está a punto de iniciar una travesía sin precedentes que podría responder estas preguntas ancestrales.

La misión Kepler está programada para ser lanzada al espacio desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, Florida, a bordo de un cohete Delta II, el 5 de marzo a las 10:48 de la noche, hora oficial del Este. Es la primera misión con la capacidad de hallar planetas como la Tierra —planetas rocosos que orbitan estrellas similares al Sol dentro de una zona cálida, donde agua líquida podría persistir sobre la superficie.

ver imágen

Arriba: Concepto artístico de un planeta similar a la Tierra en órbita alrededor de una estrella distante. Crédito: Dana Berry/NASA. [Video] [Más información]

"La misión Kepler es un componente crítico en los esfuerzos de la NASA por encontrar y estudiar planetas en donde puedan estar presentes condiciones parecidas a las de la Tierra", comenta Jon Morse, director de la División de Astrofísica, en las oficinas centrales de la NASA, en Washington.

La misión estará tres años y medio buscando en más de 100.000 estrellas similares al Sol, en la región Cisne-Lira de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Se espera que encuentre cientos de planetas, del tamaño de la Tierra y más grandes también, en órbitas a distintas distancias de sus respectivas estrellas. Si los planetas parecidos a la Tierra se encuentran dentro de la zona habitable (en donde las condiciones favorecen la existencia de agua líquida), Kepler podría hallar decenas de mundos como el nuestro. Por otro lado, si estos planetas son poco abundantes, Kepler podría no encontrarlos.

El telescopio Kepler está especialmente diseñado para la detección de estrellas de luminosidad variable y periódica, causada por el tránsito de planetas. Algunos sistemas de estrellas se encuentran orientados de tal forma que sus planetas pasan en frente de sus estrellas, tal como se los ve desde nuestro punto de vista en la Tierra. Mientras los planetas transitan, causan una disminución pequeña en la luminosidad de su estrellas, o parpadeo: Video de 1 megabyte. El telescopio puede registrar cambios en la luminosidad de apenas 20 partes por millón.

"Si la misión Kepler observara desde el espacio un pequeño pueblo sobre la Tierra, por la noche, sería capaz de detectar la disminución en la luz de un pórtico mientras alguien pasa frente a él", comentó James Fanson, coordinador del proyecto Kepler, en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, en Pasadena, California.

ver     imágenPara lograr esta proeza, Kepler usará la cámara más grande que jamás se haya lanzado al espacio; un instrumento que posee 95 megapíxeles y "dispositivos de carga acoplada" (CCDs, en idioma inglés).

Derecha: Plano focal del vuelo de Kepler completado, con los 42 dispositivos de carga acoplada y, en las esquinas, 4 dispositivos para realizar ajustes finos. [Imagen ampliada]

A través de la observación de una amplia sección del cielo durante su tiempo de vida útil, la misión Kepler tendrá la posibilidad de ver planetas que transitan sus estrellas, de manera periódica, en múltiples ciclos. Esto permitirá a los astrónomos confirmar la presencia de planetas. Los planetas de tamaño similar a la Tierra, ubicados en zonas habitables, deberán teóricamente completar una órbita en un año aproximadamente; de modo que Kepler monitorizará dichas estrellas al menos durante tres años antes de confirmar su existencia. Telescopios con base en la Tierra, junto con los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, de la NASA, realizarán estudios de seguimiento en los planetas más grandes que puedan ver.

"Kepler es una pieza fundamental para entender qué tipos de planetas se forman alrededor de otras estrellas", comenta Debra Fischer, cazadora de exoplanetas de la Universidad Estatal de San Francisco. "Los descubrimientos que surjan serán inmediatamente utilizados para estudiar, con Spitzer, la atmósfera de grandes exoplanetas gaseosos. Además, la estadística acumulada nos ayudará a trazar el camino que nos llevará hacia el día en el cual obtengamos la imagen de un pálido punto azul, como nuestro planeta, que orbita otra estrella en nuestra galaxia".

Para obtener más información sobre la misión Kepler, visite: http://www.nasa.gov/keple

martes, 21 de abril de 2009

Venus desaparece durante una tormenta de meteoros

Levántese temprano este miércoles y deléitese con dos
espectáculos celestes de excepcional belleza: la ocultación
de Venus detrás de la Luna y la lluvia anual de meteoros Líridas.

Abril 17, 2009: Imagine lo siguente: son las 4:30 de la madrugada. Usted está despierto y ha salido de su casa antes de que salga el Sol. Su café humea y el vapor se eleva hasta desaparecer en un cielo donde un silencioso meteoro cruza un enjambre de estrellas. Algunos minutos después, sucede de nuevo, y una vez más. Se aproxima una tormenta de meteoros.

see captionUna de las trazas de los meteoros apunta hacia el horizonte, en dirección al Este. Allí, justo arriba de los árboles, Venus y la Luna creciente flotan en el cielo, uno al lado de la otra, tan cerca que parecieran casi tocarse. De pronto, Venus tiembla, parpadea y desaparece.

Todo esto está a punto de suceder —en la realidad.

Derecha: Una conjunción de la Luna y Venus, fotografiada por Monika Landy-Gyebnar, de Balatonakarattya, Hungría, el 1 de diciembre de 2008. [Ver imagen ampliada]

El miércoles 22 de abril, por la mañana, la Tierra pasará por una corriente de polvo cometario, dando inicio de este modo a la lluvia anual de meteoros Líridas. Al mismo tiempo, la Luna en fase creciente y Venus concidirán en el cielo del Este. Vista desde algunos lugares del mundo, la Luna pasará directamente frente a Venus, haciendo que éste se esfume.


La fuente de la lluvia de meteoros es el cometa Thatcher. Cada año, a finales de abril, la Tierra pasa a través de la traza de residuos que deja el cometa. Partículas de polvo de cometa, la mayoría apenas más grandes que un grano de arena, chocan contra la atmósfera terrestre, que avanza a 177.000 km/h (110.000 mph); es por eso que las partículas se desintegran y generan tenues y veloces haces de luz. Un meteoro Lírida típico produce de 10 a 20 meteoros por hora sobre el cielo del hemisferio norte de la Tierra, lo cual no es un despliegue particularmente intenso. Sin embargo, en ciertas ocasiones, la Tierra pasa a través de una región densa de la traza del cometa y la tasa de meteoros aumenta (es de cinco a diez veces más alta). En 1982, los observadores contaron hasta 90 Líridas por hora. Dado que nunca se confeccionó un "mapa" de la cola del cometa Thatcher, los estallidos son impredecibles y podrían suceder en cualquier momento. Las probabilidades son más altas durante las horas de oscuridad previas al amanecer del 22 de abril.

La conjunción de Venus y la Luna es pura coincidencia. No tiene nada que ver con el despliegue de los meteoros Líridas, aunque ambos eventos garantizan un buen espectáculo. Aun si la tormenta no fuera muy intensa, la vista de una luna con una fase creciente del 9% justo al lado del brillante Venus seguramente le alegrará el día.

La mayoría de los observadores verá solamente un acercamiento de los dos cuerpos celestes. Las personas que viven en las zonas del Oeste de América del Norte serán favorecidas con algo más: un eclipse total u "ocultación". Cerca de las 5:00 de la madrugada, hora diurna del Pacífico (Pacific Daylight Time o PDT, en idioma inglés), Venus desaparecerá detrás de la orilla escarpada de la Luna y reaparecerá entre 60 y 90 minutos más tarde. Haga clic en el mapa para conocer los detalles de su localidad (enlace en idioma inglés):

Arriba: Diagramas de visibilidad para el 22 de abril de 2009, fecha de la ocultación de Venus detrás de la Luna. En el mapa, las horas se marcan en Hora Universal (Universal Time o UT, en idioma inglés). Reste 7 horas para obtener la hora diurna del Pacífico (PDT). Crédito: Sky & Telescope. Copyright 2009, todos los derechos reservados. [Más información]

No se preocupe si el Sol sale durante la ocultación, porque Venus y la Luna son lo suficientemente brillantes como para ser visibles con la luz del día. Localice el par de astros antes del amanecer para saber dónde ubicarlos después, luego sígalos en el cielo, que cada vez se iluminará más, usando un par de binoculares o incluso a simple vista. Algunas personas dicen que Venus y la Luna son aún más hermosos cuando brillan en el cielo azulado del amanecer.

En la mañana de este miércoles, 22 de abril, usted podrá averiguarlo.

domingo, 19 de abril de 2009

La NASA observa el "lado oscuro" del Sol

Lentamente, las naves de la misión STEREO amplían su
separación dejando ver, en forma simultánea, un área cada
vez más extensa del Sol.

Enero 23, 2009: Hoy, investigadores de la NASA anunciaron un evento que transformará nuestra visión del Sol y que, en el proceso, otorgará gran impulso al campo de la física solar en los próximos años.

"El 6 de febrero de 2011", dice Chris St. Cyr, del Centro Goddard para Vuelos Espaciales, "se jugará la edición XLV del Super Tazón, en Arligton, Texas".

Esperen, no hablaremos de eso aquí.

"Y el mismo día", añade, "las naves gemelas STEREO, de la NASA, estarán separadas por un ángulo de 180 grados y obtendrán imágenes de toda la superficie del Sol por primera vez en la historia".

Derecha: Concepto artístico de una de las naves STEREO. [Imagen ampliada]

El despliegue de las naves STEREO, a ambos lados del Sol, resuelve un problema que los astrónomos han tenido durante siglos: en un instante dado, solamente pueden ver la mitad de la superficie de la estrella. El Sol gira sobre su propio eje cada 25 días, de modo que a lo largo de un mes, muestra su faz entera hacia la Tierra, pero un mes no es suficiente para llevar la cuenta de los eventos que tienen lugar en el Sol. Las manchas solares pueden materializarse, explotar y reagruparse en cuestión de días; los agujeros coronales se abren y se cierran; los filamentos magnéticos se tensan fuertemente y luego ¡puf!, explotan, lanzando nubes de gas caliente hacia el interior del sistema solar. La mitad de estas acciones no se ve; esto es un hecho que coloca en una situación algo incómoda a los encargados de realizar los pronósticos del tiempo en el espacio. ¿Cómo se puede anticipar tormentas si no se las ve venir? Del mismo modo, los investigadores no pueden llevar un registro de la evolución a largo plazo de las manchas solares o de la dinámica de los filamentos magnéticos porque se ocultan detrás del horizonte en momentos inoportunos. La vista global que proporcionarán las naves STEREO pondrá fin a estas dificultades.

Pero para lograr la vista global todavía faltan dos años. Ahora mismo, sin embargo, las dos naves están enviando imágenes que abarcan más allá del horizonte y que mantienen a los invesigadores y a los pronosticadores pegados a las pantallas de sus computadoras.

"Esta es una perspectiva que nunca habíamos tenido", dice Lika Guhathakurta, científica de la misión STEREO, en las oficinas centrales de la NASA. "Estamos ahora monitorizando más de 270 grados de longitud solar: eso son tres cuartas partes de la estrella".

"Después de todos estos años", dice riendo, "finalmente estamos comenzando a ver el lado oscuro del Sol".

(Nota del editor: El Sol no tiene un lado oscuro, es un chiste de la física solar.)

El viaje de las naves STEREO al "lado oscuro" comenzó el 25 de octubre de 2006, cuando las sondas gemelas dejaron la Tierra juntas a bordo de un cohete Delta II. A gran altura sobre la atmósfera, se separaron y viajaron hasta la Luna. Lo que sucedió después fue una primicia en el campo de la navegación espacial. La Luna actuó como onda gravitacional, impulsando a las dos sondas en direcciones opuestas (STEREO-A frente a la Tierra y STEREO-B detrás de ella). Desde entonces, se han ido separando paulatinamente. A continuación, se muestra la posición actual de las naves:

Arriba: Posición actual de las naves STEREO: Frente (rojo) y Detrás (verde) en relación con el Sol (naranja) y la Tierra (azul). Las líneas punteadas indican el desplazamiento angular desde la Tierra. [Más información]

Debido a la manera en la cual gira el Sol (en dirección contraria a las manecillas del reloj, en el diagrama que se muestra arriba), la nave STEREO-B puede ver por adelantado las manchas solares y los agujeros coronales antes de que giren hasta quedar frente a la Tierra; esto es ventajoso para los pronosticadores.

"Conozco a los pronosticadores del Centro de Predicciones del Clima Espacial (Space Weather Prediction Center, en idioma inglés) del NOAA que realizan un seguimiento muy cercano de la sonda", dice St. Cyr. "Y eso les permite saber qué es lo que viene".

En este momento, la sonda STEREO-B disfruta de una ventaja de 3 días de adelanto respecto de los observatorios terrestres. Esto ha permitido a los investigadores predecir tormentas geomagnéticas hasta 72 horas antes de que lo que se lograba con anterioridad. En varias ocasiones, a finales de 2008, la nave STEREO-B detectó, antes que ninguna otra nave, agujeros coronales que expelían viento solar. Cuando el viento solar golpeó la Tierra, el pronóstico de largo alcance de la sonda STEREO-B fue validado por auroras como éstas:

Arriba: El fotógrafo Brian Whittaker tomó esta fotografía desde la ventanilla de un avión que volaba sobre Groenlandia, el 9 de noviembre de 2008. Las auroras fueron iniciadas por un impacto de viento solar, el cual había sido anticipado por la sonda STEREO-B. Crédito: Spaceweather.com.

St. Cyr hace notar que los radioaficionados experimentados pueden participar en esta histórica misión ayudando a la NASA a capturar las imágenes enviadas por las naves STEREO. El atareado sistema de la Red del Espacio Profundo (Deep Space Network, en idioma inglés) recolecta los datos de las naves STEREO durante sólo tres horas por día. Eso es suficiente tiempo como para recolectar todos los datos del día anterior, pero a la NASA le gustaría poder monitorizar las transmisiones durante todo el día.

"Así que estamos construyendo una 'mini Red del Espacio Profundo' para establecer contacto permanente con las naves STEREO", dice Bill Thompson, director del Centro Científico de STEREO (STEREO Science Center, en idioma inglés), en el Centro Goddard.

Las dos naves espaciales envían sus datos hacia la Tierra por medio de un faro de radio que opera en la banda X del espectro. Cualquier persona que posea una antena parabólica de 10 metros y un receptor adecuado puede captar las señales. Los datos se transmiten lentamente, (500 bits por segundo) y se necesitan de 3 a 5 minutos para descargar una imagen completa.

Hasta el momento, la mini red incluye estaciones localizadas en el Reino Unido, Francia y Japón —y Thompson está buscando más: "la NASA alienta a las personas que posean antenas de banda X para que se pongan en contacto con el equipo de STEREO. Estaremos encantados de trabajar con ellos y de encontrar la manera de que se unan a nuestra red".

Las dos naves STEREO están calificadas como dos de los observatorios más sofisticados que la NASA ha lanzado al espacio hasta la fecha. Están equipadas con sensores que miden la velocidad, dirección y composición del viento solar; asimismo, poseen receptores que captan emisiones de radio producidas por explosiones y ondas de choque en la atmósfera del Sol y también cuentan con telescopios que forman imágenes de la superficie solar y de todas las tempestades que azotan furiosas allí, además de coronógrafos para monitorizar eventos en la atmósfera exterior del Sol.

"Así que, realmente", dice Guhathakurta, "no solamente estamos viendo el lado oscuro del Sol, sino que también lo estamos sintiendo, poniendo a prueba y escuchando".

Tal vez el domingo del Super Tazón nunca vuelva a ser igual.

domingo, 12 de abril de 2009

La Iglesia no sucumbirá, asegura el Papa en la Vigilia de Pascua


Bautiza a cinco adultos en una celebración dominada por la fuerza de la Resurrección


CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 12 abril 2009 (ZENIT.org).-

A pesar de las dificultades que vive la Iglesia, en las que algunos anuncian su hundimiento, Benedicto XVI aseguró en la Vigilia de Pascua que gracias a la Resurrección de Jesús queda fuera de la gravedad de la muerte.

En la "madre de todas las vigilias" para los cristianos, el Papa bautizó en la basílica vaticana a cinco adultos: dos hombres italianos, y tres mujeres de China, Italia y Estados Unidos.

En la homilía de la celebración, que comenzó a la 21,00 horas del Sábado Santo, el pontífice constató cómo "mientras que a fin de cuentas debería hundirse, la Iglesia entona el canto de acción de gracias de los salvados".

"Está sobre las aguas de muerte de la historia y, no obstante, ya ha resucitado", subrayó en una basílica de San Pedro del Vaticano totalmente llena.

"Cantando, se agarra a la mano del Señor, que la mantiene sobre las aguas --aseguró--. Y sabe que, con eso, está sujeta, fuera del alcance de la fuerza de gravedad de la muerte y del mal - una fuerza de la cual, de otro modo, no podría escapar -, sostenida y atraída por la nueva fuerza de gravedad de Dios, de la verdad y del amor".

"Por el momento, se encuentra entre los dos campos de gravitación. Pero desde que Cristo ha resucitado, la gravitación del amor es más fuerte que la del odio; la fuerza de gravedad de la vida es más fuerte que la de la muerte", explicó.

Citando a san Pablo, reconoció: "Somos... los moribundos que están bien vivos". Y añadió: "La mano salvadora del Señor nos sujeta, y así podemos cantar ya ahora el canto de los salvados, el canto nuevo de los resucitados: ¡aleluya!".

La celebración comenzó en el atrio de la Basílica vaticana, con el silencio más profundo, con la bendición del fuego nuevo y el alumbramiento del cirio pascual, símbolo de Cristo, "Luz del Mundo".

Después comenzó la procesión hacia el altar mayor, en medio de una total oscuridad en el templo, iluminado poco a poco con las velas de las miles de personas que lo abarrotaban, que fueron encendidas una a una con la llama procedente del Cirio Pascual.

Cuando llegó al altar mayor se encendieron todas las luces, dejando al descubierto las maravillas que encierra el templo vaticano y comenzó el canto del "Exultet", o pregón pascual, un recorrido sintético de la historia de la salvación.

Precisamente el símbolo de la luz de Jesús le llevó al Papa a reconocer, durante la homilía "cuánta compasión debe sentir Cristo también en nuestro tiempo por tantas grandilocuencias, tras las cuales se esconde en realidad una gran desorientación".

"¿Dónde hemos de ir? ¿Cuáles son los valores sobre los cuales regularnos? ¿Los valores en que podemos educar a los jóvenes, sin darles normas que tal vez no aguantan o exigirles algo que quizás no se les debe imponer?", se preguntó, recogiendo interrogantes en boga.

La respuesta es Cristo, concluyó, él es "la Luz".

martes, 7 de abril de 2009

Dieciséis toneladas de polvo lunar

La NASA recurre a las rocas antiguas de una vieja mina
para encontrar los materiales adecuados que permitan
crear sustitutos artificiales del polvo lunar.

...Tomé mi pala y caminé hasta la mina
Cargué dieciséis toneladas de carbón número nueve ...
Tú cargas dieciséis toneladas, ¿y qué recibes? ... 1

Enero 7, 2009: Si escucha con cuidado, podría tal vez oír cantar esta canción a un gerente de proyecto de la NASA. Recientemente, Carole McLemore, del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, ha estado trabajando, golpeando un martillo grande contra una gran pila de rocas, así que tiene una buena razón para cantar la canción que hiciera famosa el cantante Tenessee Ernie Ford.

"Yo a esto lo llamo 'picar' rocas", dice McLemore, quien dirige el Equipo de Sucedáneos de Regolito del Centro Marshall. "Los chicos siempre están corrigiéndome. 'Se dice 'partir' rocas, Carole', me dicen".

Ya sea picando o partiendo rocas, ¿qué hace esta mujer delicada con un martillo grande en las manos? Está haciendo polvo lunar falso.

"Lo llamamos 'regolito lunar simulado'", dice McLemore. "Necesitamos un tipo exacto de rocas para hacerlo y las obtenemos de la mina Stillwater, en Nye, Montana".

Arriba: Carole McLemore, del Centro Marshall para Vuelos Espaciales, partiendo rocas en la mina Stillwater, en Nye, Montana. [Imagen ampliada]

El equipo del Centro Marshall está trabajando con el programa de Mapeo Geológico de Estados Unidos (US Geological Survey o USGS) para desarrollar un sustituto, o sucedáneo, del polvo lunar con el fin de apoyar las futuras exploraciones lunares de la NASA. Los miembros del equipo parten rocas enormes hasta lograr pedazos manejables, luego los colocan en cubos y los transportan en vehículos con contenedores reforzados para sostener bien las rocas. Los vehículos bajan las rocas de la montaña y las cargan en camiones de 18 ruedas que transportan toneladas del material hasta las instalaciones del USGS, en Denver. El USGS hace el sucedáneo triturando y moliendo las rocas, y luego mezclándolas con pequeñas cantidades de minerales naturales de acuerdo con una "receta" muy bien investigada, que logra algo similar a la tierra y al polvo lunar genuinos.

Es bastante trabajo, pero McLemore cree que el esfuerzo vale la pena: "La NASA planea enviar seres humanos a la Luna para que vivan y trabajen allí y ese lugar está repleto de polvo arenoso que se pega a los trajes, al equipo —a todo y a cualquier cosa", explica. "Incluso se inhala y llega a los pulmones. Así que necesitamos un sucedáneo de alta fidelidad con el cual trabajar aquí en la Tierra para aprender cómo trabajar con el polvo real cuando estemos en la Luna. Y simplemente no hay suficientes muestras reales de polvo de la misión Apollo como para llevar a cabo toda la investigación que se necesita hacer".

El regolito simulado puede ser usado como "conejillo de indias" para ayudar a los investigadores a encontrar maneras de hacer cosas útiles con el polvo lunar. Uno de nuestros ejemplos favoritos es el concreto. Añadiendo, por ejemplo, resina epóxica al regolito lunar se logra un concreto muy resistente que podría ser usado para construir hábitats u otras estructuras. Si se hornea correctamente, una mezcla de azufre y polvo lunar también da como resultado un concreto de buena calidad y, seguramente, encontraremos otras recetas conforme avancen las investigaciones. En la Luna, y más tarde en Marte, los recursos locales serán cruciales para los astronautas, quienes no podrán depender completamente de la Tierra para obtener suministros.

Trabajando con polvo lunar simulado podemos ayudar a los investigadores a averiguar cómo extraer elementos valiosos y minerales del regolito real.

Arriba: La Luna está cubierta de polvo —un hecho de la vida siempre presente para los futuros exploradores. Crédito de la fotografía: NASA/Apollo 17. [Imagen ampliada]

"Por ejemplo, el polvo lunar y muchas rocas lunares son ricos en oxígeno", dice Christian Schrader, un geólogo que trabaja con el equipo de regolitos del Centro Marshall. "Si logramos averiguar cómo extraerlo, entonces los seres humanos podrían llegar a usar el polvo lunar como una fuente de aire respirable en un futuro hábitat lunar. Y el oxígeno, junto con el hidrógeno que existe en el polvo, en las rocas y posiblemente en el hielo de los polos, podría ser usado para generar electricidad empleando celdas de combustible, que producen agua potable como subproducto. El hidrógeno y el oxígeno son además impulsores para cohetes".

Aparentemente, la mina de Stillwater tiene "el material correcto" para usar como materia prima en la creación del sucedáneo tan vital para la investigación lunar. En ese lugar, algunas de las rocas tienen 2.700 millones de años.

"Hay una gran cámara de magma que se formó bajo tierra allí", dice Schrader. "El magma se cristalizó con el paso del tiempo y formó gruesas capas de un material llamado 'anortosita'. La geología en Stillwater es, a grandes rasgos, análoga a la manera en que la corteza de las planicies lunares se cristalizó y se enfrió, así que es un excelente lugar para recolectar rocas".

Por eso es que los científicos van a las laderas de montañas rocosas con martillos grandes y picos, con el fin de romper grandes rocas que prometen darles, aunque no sin oponer gran resistencia, buenas rocas para hacer regolito.

"Algunas veces, los vientos árticos soplan hacia la parte baja de las montañas y nos azotan mientras trabajamos", dice Schrader. "Puede llegar a ser brutal".

Pero todo es en nombre de la ciencia. Así que ¡no se quede ahí de pie, reclinado sobre la pala! ¡Comience a picar!