sábado, 16 de junio de 2018

La Antártida Hace que Suba el Nivel del Mar








14.06.18.- En un gran esfuerzo colaborativo, científicos de todo el mundo han utilizado datos satelitales para revelar que el deshielo de la Antártida no solo ha hecho aumentar el nivel del mar 7,6 cm desde 1992, sino que, sobre todo, casi la mitad de esta subida se ha producido en los últimos cinco años. 


Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds (Reino Unido), y Erik Ivins, del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, han dirigido a un grupo de 84 científicos procedentes de 44 organismos internacionales en un estudio que ha dado lugar a la panorámica más completa hasta el momento de los cambios en el manto de hielo antártico.


Su investigación, publicada en Nature, muestra que hasta 2012, cuando se llevó a cabo el último estudio de este tipo, la Antártida perdía 76.000 millones de hielo al año. Esto hacía que el nivel de los mares subiera a un ritmo de 0,2 mm por año.
No obstante, desde entonces la Antártida ha ido perdiendo hielo a una velocidad tres veces mayor.


Entre 2012 y 2017, la Antártida perdió 219.000 millones de toneladas de hielo al año, por lo que el nivel del mar aumentó a un ritmo de 0,6 mm anuales.


Esta información resulta clave para comprender cómo el cambio climático está afectando a la parte más remota del planeta y cómo esto influye en el resto del mundo.


El profesor Shepherd afirma: “Llevábamos mucho tiempo sospechando que los cambios en el clima terrestre afectan a las capas de hielo polares. Gracias a los satélites lanzados por nuestras agencias espaciales, ahora podemos hacer un seguimiento fiable de la desaparición del hielo y de su contribución al nivel del mar”.

“Según nuestros análisis, se ha producido una aceleración en la pérdida del hielo en la Antártida durante la última década, lo que está provocando que el nivel del mar aumente hoy a mayor velocidad que en ningún otro momento de los últimos 25 años”. 

“Esto debe preocupar a los gobiernos a los que confiamos la protección de nuestras ciudades y comunidades costeras”.


Aunque para el estudio se han utilizado datos de varios satélites, han resultado de especial utilidad CryoSat y la misión Sentinel-1 de Copernicus, de la ESA.


Equipado con un altímetro radar, CryoSat está diseñado para medir los cambios en la altura del hielo, lo que se utiliza para calcular cambios en su volumen. También está concebido para medir cambios en los márgenes de los mantos de hielo, donde se producen partos en forma de iceberg.


Los dos satélites de la misión de radar Sentinel-1, que estudia el movimiento del hielo, pueden tomar imágenes de la Tierra independientemente de las condiciones meteorológicas y de iluminación, algo esencial durante los meses de oscuridad del invierno polar.


El director de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA, Josef Aschbacher, añade que es evidente que CryoSat y Sentinel-1 “están contribuyendo de forma significativa a que comprendamos cómo las capas de hielo responden al cambio climático y afectan al nivel del mar, algo que nos preocupa sobremanera”.

“Aunque estos impresionantes resultados demuestran nuestro compromiso con la investigación del clima a través de esfuerzos como la Iniciativa sobre el Cambio Climático y otras actividades de explotación de datos científicos, también indican lo que se puede conseguir al colaborar con nuestros colegas de la NASA”. 
 
“En cualquier caso, de cara al futuro es importante que contemos con satélites que sigan midiendo el hielo terrestre para mantener un registro de los datos climáticos del manto de hielo”.


La pérdida tres veces mayor del hielo de la totalidad del continente se debe en parte a que los glaciares fluyen más rápido en la Antártida Occidental y la península Antártica.


La Antártida Occidental es la que ha experimentado el mayor deshielo, al pasar de una pérdida de 53.000 millones de toneladas al año en los noventa a 159.000 millones de toneladas al año en 2012. Esto se debe sobre todo al rápido retroceso de los glaciares de Pine Island y de Thwaites, debido a la mayor temperatura del agua marina bajo su barreras flotantes.


Eric Rignot, del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, añade: “Las mediciones recopiladas por los satélites de radar y Landsat a lo largo de los años han documentado los cambios en los glaciares que rodean la Antártida con un nivel de precisión sorprendente, por lo que contamos con información exhaustiva y detallada para comprender los cambios en el flujo del hielo en la Antártida y su efecto al aumentar el nivel del mar en todo el mundo”.



sábado, 9 de junio de 2018

Curiosity Descubre Material Orgánico Antiguo y Metano Misterioso en Marte

08.06.18.- El rover Curiosity de NASA ha hallado pruebas conservadas en rocas de Marte que sugieren que el planeta podría haber tenido vida en la antigüedad, así como nuevas pruebas en la atmósfera marciana que se relacionan con la búsqueda de vida actual en el Planeta Rojo. Aunque no se trata de pruebas de vida por sí mismas, estos hallazgos son una buena señal para las futuras misiones que exploren la superficie y el subsuelo del planeta.


Los nuevos hallazgos consisten en moléculas orgánicas “resistentes” en rocas sedimentarias de 3 mil millones de años de edad cerca de la superficie, así como cambios estacionales en los niveles de metano de la atmósfera.


Las moléculas orgánicas contienen carbono e hidrógeno, y también pueden incluir oxígeno, nitrógeno y otros elementos. Si bien comúnmente se asocian con la vida, las moléculas orgánicas también pueden ser creadas por procesos no biológicos y no son necesariamente indicadores de vida.

"Con estos nuevos hallazgos, Marte nos dice que mantengamos el curso y sigamos buscando pruebas de vida", dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas en la sede de la NASA, en Washington. "Confío en que nuestras misiones actuales y planeadas desvelarán descubrimientos aún más impresionantes en el Planeta Rojo".

“Curiosity no ha determinado el origen de las moléculas orgánicas”, explica Jen Eigenbrode del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. “Tanto si se trata de un registro de vida antigua, como de alimento para la vida, o ha aparecido en ausencia de vida, la materia orgánica en los materiales marcianos contiene pistas químicas sobre las condiciones y procesos planetarios”.


Aunque la superficie de Marte es inhóspita hoy en día, hay pruebas claras de que, en el pasado remoto, el clima marciano permitió que el agua líquida, un ingrediente esencial para la vida tal como la conocemos, se agrupara en la superficie. Los datos de Curiosity revelan que hace miles de millones de años, un lago de agua dentro del Cráter Gale contenía todos los ingredientes necesarios para la vida, incluidos los componentes químicos y las fuentes de energía.

"La superficie marciana está expuesta a la radiación del espacio. Tanto la radiación como los productos químicos agresivos descomponen la materia orgánica ", dijo Eigenbrode. "Encontrar moléculas orgánicas antiguas en los primeros cinco centímetros de roca que se depositaron cuando Marte pudo haber sido habitable, es un buen augurio para que aprendamos la historia de las moléculas orgánicas en Marte con misiones futuras que profundizarán más".


En el segundo artículo, los científicos describen el descubrimiento de variaciones estacionales en el metano en la atmósfera marciana a lo largo de casi tres años de Marte, que son casi seis años terrestres. Esta variación fue detectada por el conjunto de instrumentos de análisis de muestras de Curiosity en Marte (SAM).


La química de la roca del agua podría haber generado el metano, pero los científicos no pueden descartar la posibilidad de orígenes biológicos. Anteriormente se había detectado metano en la atmósfera de Marte en columnas grandes e impredecibles. Este nuevo resultado muestra que los bajos niveles de metano dentro del Cráter Gale alcanzan su punto máximo en los cálidos meses de verano y disminuyen en el invierno cada año.

"Esta es la primera vez que vemos algo repetible en la historia del metano, por lo que nos ofrece una comprensión para entenderlo", dijo Chris Webster del JPL de la NASA en Pasadena, California, autor principal del segundo documento. "Todo esto es posible gracias a la longevidad de Curiosity. La larga duración nos ha permitido ver los patrones en esta 'respiración' estacional".


Para identificar material orgánico en el suelo marciano, Curiosity perforó rocas sedimentarias conocidas como lutita en cuatro zonas del Cráter Gale. Esta piedra de barro se formó gradualmente hace miles de millones de años a partir del cieno que se acumuló en el fondo del antiguo lago. Las muestras de roca fueron analizadas por SAM, que utiliza un horno para calentar las muestras para liberar moléculas orgánicas de la roca en polvo.
SAM midió pequeñas moléculas orgánicas que salieron de la muestra de lodo: fragmentos de moléculas orgánicas más grandes que no se vaporizan fácilmente. Algunos de estos fragmentos contienen azufre, lo que podría haber ayudado a preservarlos de la misma manera que el azufre que se utiliza para hacer que los neumáticos de los automóviles sean más duraderos, según Eigenbrode.


Los resultados también indican concentraciones de carbono orgánico del orden de 10 partes por millón o más. Esto está cerca de la cantidad observada en los meteoritos marcianos y aproximadamente 100 veces mayor que las detecciones previas de carbono orgánico en la superficie de Marte. Algunas de las moléculas identificadas incluyen tiofenos, benceno, tolueno y pequeñas cadenas de carbono, como propano o buteno.


En 2013, SAM detectó algunas moléculas orgánicas que contienen cloro en las rocas en el punto más profundo del cráter. Este nuevo descubrimiento se basa en el inventario de moléculas detectadas en los antiguos sedimentos del lago en Marte y ayuda a explicar por qué se conservaron.


Encontrar metano en la atmósfera y carbono antiguo preservado en la superficie les da a los científicos la confianza de que el rover Mars 2020 de la NASA y el rover ExoMars de la ESA (Agencia Espacial Europea) encontrarán aún más compuestos orgánicos, tanto en la superficie como en el subsuelo superficial.


Estos resultados también orientan las decisiones de los científicos mientras trabajan para encontrar respuestas a preguntas sobre la posibilidad de vida en Marte.

"¿Hay signos de vida en Marte?", dijo Michael Meyer, científico principal del Programa de Exploración de Marte de la NASA, en la sede de la NASA. "No lo sabemos, pero estos resultados nos dicen que estamos en el camino correcto".



El rover Curiosity ha descubierto moléculas orgánicas antiguas en Marte, en el interior de rocas sedimentarias de miles de millones de años de edad. Image Credit: NASA/GSFC

sábado, 2 de junio de 2018

Espectacular Imagen de la Nebulosa de la Tarántula y sus Alrededores

01.06.18.- Con su intenso brillo, situada a unos 160.000 años luz de distancia, la nebulosa de la Tarántula es el objeto más destacado de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea. El telescopio de rastreo del VLT, en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile, ha obtenido imágenes muy detalladas de esta región y sus ricos alrededores. Revelan un paisaje cósmico de cúmulos de estrellas, nubes de gas que brillan intensamente y los dispersos restos de explosiones de supernova. Esta es la imagen más nítida obtenida jamás de todo este campo.


Aprovechando las capacidades del VST (Telescopio de rastreo del VLT), instalado en el Observatorio Paranal de ESO (Chile), los astrónomos han captado esta nueva imagen, muy detallada, de la nebulosa de la Tarántula junto con numerosas nebulosas y cúmulos de estrellas vecinos. La Tarántula, también conocida como 30 Doradus, es la región de formación estelar más brillante y más energética del Grupo Local de galaxias.


La nebulosa de la Tarántula, en la parte superior de esta imagen, se extiende a lo largo de más de 1000 años luz y se encuentra en la constelación de Dorado (el delfín) en el extremo sur cielo. Esta impresionante nebulosa es parte de la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana con un tamaño de cerca de 14 000 años luz. La Gran Nube de 
 Magallanes es una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea.


En el centro de la nebulosa de la Tarántula se encuentra un gigantesco y joven cúmulo estelar llamado NGC 2070, una región de estallidos de formación estelar cuyo denso núcleo, R136, contiene algunas de las estrellas más masivas y luminosas conocidas. El primero en registrar el brillante resplandor de la nebulosa de la Tarántula fue el astrónomo francés Nicolas Louis de Lacaille, en 1751.


Otro cúmulo estelar en la nebulosa de la Tarántula, mucho más antiguo, es Hodge 301, en el que se estima que, al menos 40 estrellas, han estallado como supernovas, expandiendo gas en toda la región. Un ejemplo de remanente de supernova es la superburbuja SNR N157B, que incluye el cúmulo estelar abierto NGC 2060. El primero en observar este cúmulo fue el astrónomo británico John Herschel, en 1836, quien utilizó un telescopio reflector de 18,6 pulgadas en el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica. En las afueras de la nebulosa de la Tarántula, en la parte inferior derecha, es posible identificar la ubicación de la famosa supernova SN 1987A.


A la izquierda de la nebulosa de la Tarántula se puede ver un brillante cúmulo estelar abierto, llamado NGC 2100, que muestra una brillante concentración de estrellas azules rodeadas de estrellas rojas. Este cúmulo fue descubierto en 1826 por el astrónomo escocés James Dunlop mientras trabajaba en Australia y utilizó un telescopio reflector de 9 pulgadas (23 centímetros) que él mismo había construido.


En el centro de la imagen se encuentra el cúmulo estelar y nebulosa de emisión NGC 2074, otra región de formación de estrellas masivas descubierta por John Herschel. 

Echando un vistazo más de cerca podemos distinguir una estructura de polvo oscuro en forma de caballito de mar, el "Caballito de mar de la Gran Nube de Magallanes". Se trata de una gigantesca estructura en forma de pilar con una longitud de aproximadamente 20 años luz —casi cuatro veces la distancia entre el Sol y la estrella más cercana, Alfa Centauri—. La estructura está condenada a desaparecer en el próximo millón de años: a medida que siguen formándose estrellas en el cúmulo, la luz y los vientos que estas emiten eliminarán lentamente los pilares de polvo.


Esta imagen ha sido obtenida gracias a la cámara de 256 megapíxeles OmegaCAM, especialmente diseñada para el VST. La imagen se ha creado a partir de imágenes de OmegaCAM obtenidas con cuatro filtros coloreadas diferentes, incluyendo uno diseñado para aislar el brillo rojo del hidrógeno ionizado.



La rica región alrededor de la nebulosa de la Tarántula en la Gran Nube de Magallanes. Image Credit: ESO

sábado, 26 de mayo de 2018

Los Rayos Láser de una Hormiga Cósmica

21.05.18.- El observatorio espacial Herschel de la ESA ha descubierto un extraño fenómeno en relación con la muerte de una estrella: una emisión láser poco común, procedente de la espectacular nebulosa de la Hormiga, que sugiere la presencia de un sistema biestelar oculto en su interior. 


Cuando las estrellas de masa baja a media, como nuestro Sol, llegan al final de su vida terminan por convertirse en densas enanas blancas. Durante este proceso, expulsan al espacio sus capas externas de gas y polvo, creando un caleidoscopio de intrincadas figuras que se conoce como nebulosa planetaria.


Las observaciones en el infrarrojo de Herschel han mostrado que la muerte de la estrella central en el núcleo de la nebulosa es aún más espectacular de lo que implicaban las imágenes en luz visible (como las tomadas por el telescopio espacial Hubble de la NASA/ESA). Los nuevos datos revelan que la nebulosa produce también una intensa emisión láser en su núcleo.


Mientras que, en el día a día, los láseres nos permiten disfrutar de efectos visuales en conciertos de música, las emisiones en el espacio se detectan a distintas longitudes de onda y en determinadas circunstancias. De hecho, solo se conocen unos pocos de esos láseres infrarrojos espaciales. 


Da la casualidad de que el astrónomo Donald Menzel, que fue el primero en observar y clasificar esta nebulosa planetaria en los años veinte del siglo pasado (por eso se denomina oficialmente Menzel 3), también fue uno de los primeros en sugerir que, en ciertas condiciones, la ‘amplificación de luz por emisión estimulada de radiación’ (o ‘Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation’, que dio lugar al acrónimo ‘láser’) podía tener lugar en nebulosas de gas. Esto sucedió mucho antes del descubrimiento y el primer uso del láser en laboratorio (1960), motivo por el que el 16 de mayo se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Luz.

“Cuando observamos a Menzel 3, vemos una asombrosa filigrana formada por gas ionizado, pero no podemos ver el objeto que, en su centro, produce esa estructura”, explica Isabel Aleman, autora principal de un artículo que describe los nuevos resultados.

“Gracias a la sensibilidad y al amplio alcance de longitud de onda del observatorio espacial Herschel, pudimos detectar un tipo de emisión muy poco común, denominado ‘emisión láser de línea de recombinación de hidrógeno’, que nos proporcionó una forma de desvelar la estructura y las condiciones físicas de la nebulosa”. 


Este tipo de emisión láser precisa de un gas muy denso cerca de la estrella. Al comparar las observaciones con modelos, se vio que la densidad del gas emisor del láser es unas diez mil veces mayor que la del gas que se halla en nebulosas planetarias típicas y en los lóbulos de la propia nebulosa de la Hormiga.


Normalmente, la región cercana a la estrella muerta (y, en este caso, entendemos por ‘cercana’ una distancia similar a la que hay de Saturno al Sol) está vacía, ya que la mayoría de su material se expulsa al exterior. El gas que pudiera quedar no tardaría en volver a caer hacia ella.

“La única forma de que el gas se mantenga cerca de la estrella es si orbita a su alrededor en un disco —señala Albert Zijlstra, coautor del estudio—. En este caso, lo que hemos observado es un disco denso situado en pleno centro que se ve aproximadamente de lado. 

Esta orientación ayuda a amplificar la señal láser. El disco sugiere que la enana blanca tiene una compañera binaria, ya que es difícil que el gas acceda a la órbita a menos que una estrella compañera lo desvíe en la dirección adecuada”. 


Los astrónomos aún no han visto la esperada segunda estrella, pero creen que la masa de la compañera moribunda se está expulsando para ser después capturada por la estrella central compacta de la nebulosa planetaria original, dando lugar al disco en el que se produce la emisión láser.

“Estábamos utilizando el telescopio Herschel para caracterizar distintos componentes del gas y polvo en nebulosas alrededor de estrellas antiguas, pero no buscábamos fenómenos láser en sí —añade Toshiya Ueta, investigador principal del proyecto Herschel Planetary Nebula Survey—. Hasta ahora, solo se ha identificado una emisión así en un puñado de objetos; fue un descubrimiento importante e inesperado. ¡Parece que las nebulosas estelares son mucho más de lo que aparentan!”

“Este estudio sugiere que la llamativa nebulosa de la Hormiga, tal y como la vemos hoy en día, se generó a partir de un sistema estelar binario, lo que ha influido en su forma, en sus propiedades químicas y en su evolución en estas últimas etapas de su vida”, indica Göran Pilbratt, científico del proyecto Herschel de la ESA.

“Herschel ofrecía las capacidades de observación perfectas para detectar este extraordinario láser en la nebulosa de la Hormiga. Los hallazgos ayudarán a delimitar las condiciones en que se produce este fenómeno y nos permitirán redefinir nuestros modelos de evolución estelar. Y que la misión Herschel se haya podido vincular con los dos descubrimientos de Menzel de hace casi un siglo es el final perfecto”.


Image Credit: NASA/ESA

domingo, 20 de mayo de 2018

Una Vista Única de Nuestra Galaxia

15.05.18.- A primera vista, esta imagen podría parecer una descarga eléctrica o un chorro de tinta roja filtrándose en el agua, pero se trata de una vista única de nuestro hogar en el cosmos. Esta imagen del plano central de la Vía Láctea es obra del satélite Planck de la ESA y el Experimento Pionero de Atacama (APEX), situado a unos 5.100 m de altitud en los Andes chilenos y operado por el Observatorio Europeo Austral.


La imagen fue publicada en 2016 como producto final de un estudio de APEX que cartografió el plano galáctico visible desde el hemisferio sur a ondas submilimétricas (situadas entre las ondas infrarrojas y de radio en el espectro electromagnético). 


Complementa a los datos de los observatorios espaciales Planck y Herschel de la ESA. 
Planck y APEX forman la pareja ideal. APEX visualiza con todo detalle pequeños fragmentos del cosmos, mientras que los datos Planck son perfectos para estudiar áreas a gran escala. Además, abarca la totalidad del firmamento, algo nada sencillo. Los dos se complementan bien y ofrecen una perspectiva única del Universo.  


La imagen revela numerosos objetos en nuestra galaxia. Las manchas brillantes a lo largo del plano de la Vía Láctea son fuentes compactas de radiación submilimétrica: regiones muy frías, polvorientas y llenas de acumulaciones que permitirían estudiar innumerables cuestiones, desde cómo se forman las estrellas hasta la estructura del Universo en conjunto. 


De derecha a izquierda, las fuentes más notables incluyen a NGC 6334 (fragmento brillante en el extremo derecho), NGC 6357 (a la izquierda de NGC 6334), el propio centro galáctico (el fragmento central, más brillante y más grande en la imagen), M8 (el trazo brillante hacia la parte inferior izquierda del plano) y M20 (visible por encima y a la izquierda de M8). Aquí puede consultarse una vista etiquetada.


Planck fue lanzado el 14 de mayo de 2009 y concluyó su misión en octubre de 2013. El telescopio proporcionó una cantidad ingente de información sobre el cosmos. Su principal objetivo era estudiar el fondo cósmico de microondas, los vestigios de la radiación del Big Bang. Entre otros hitos, Planck dio lugar a un mapa completo del fondo de microondas con una sensibilidad y una precisión sin precedentes, y tomó la ‘huella magnética’ de la Vía Láctea al explorar el comportamiento de cierta luz emitida por el polvo de nuestra galaxia. 


Sus observaciones ayudan a los científicos a explorar y comprender cómo se formó el Universo, su composición y su contenido, así como su evolución desde su nacimiento hasta el presente. 


APEX es fruto de la colaboración entre el Instituto Max Planck de Radioastronomía, el Observatorio Espacial de Onsala (OSO) y el Observatorio Europeo Austral (ESO). El telescopio es operado por ESO.

Image Credit: ESO/ATLASGAL consortium; ESA/Planck

sábado, 12 de mayo de 2018

El Satélite Terra Observa las Cenizas del Volcán Kilauea Desde el Espacio

10.05.18.- El 3 de Mayo de 2018, una nueva erupción comenzó en una fisura del volcán Kilauea en la isla de Hawai. Kilauea es el volcán más activo del mundo, y ha entrado en erupción casi en forma continua desde 1983. El avance de la lava y el peligroso gas de dióxido de azufre han obligado a evacuar a miles de residentes en el vecindario de Leilani Estates. Se han destruido varias casas y nadie puede decir cuando disminuirá la erupción y los evacuados puedea regresar a casa.



El 6 de Mayo de 2018, aproximadamente a las 11:00 a.m. hora local, el instrumento MISR del satélite Terra de la NASA captó esta vista de la isla al pasar por encima. Gran parte de la isla estaba cubierta por nubes, incluida la fisura en su punto oriental. Sin embargo, una pluma de erupción es visible fluyendo hacia el sudoeste sobre el océano. El instrumento MISR es único en el sentido de que tiene nueve cámaras que ven la Tierra en diferentes ángulos: una apuntando hacia abajo, cuatro en varios ángulos en dirección hacia adelante y cuatro hacia atrás. Esta imagen muestra la vista desde una de las cámaras apuntando hacia adelante de MISR (60 grados), que muestra la pluma más claramente que las vistas casi verticales.



La información de las imágenes adquiridas en diferentes ángulos de vista se usa para calcular la altura de la pluma, cuyos resultados se superponen en la imagen de la derecha. La parte superior de la pluma cerca de la fisura se encuentra a aproximadamente 2.000 metros de altitud, y la altura de la pluma disminuye a medida que viaja hacia el sur y el oeste. Estas altitudes relativamente bajas significan que la ceniza y el dióxido de azufre permanecen cerca del suelo, lo que puede causar problemas de salud a las personas en la isla a sotavento de la erupción. El monitor de calidad del aire "Ocean View" operado por la Sucursal de Aire Limpio del Departamento de Salud del Estado de Hawai registró una concentración de 18 μg/m 3 de partículas suspendidas en el aire de menos de 2.5 micras de diámetro a las 11 a.m. hora local. Esta cantidad corresponde a una calificación de calidad del aire de "moderada" y respalda los resultados de MISR que indican que la ceniza probablemente estaba presente a nivel del suelo en este lado de la isla. Estos datos fueron adquiridos durante la órbita número 97780 del satélite Terra.


Image Credit: NASA/Terra

sábado, 5 de mayo de 2018

Dragón Regresará a la Tierra el Sábado con Estudios Científicos de la ISS

02.05.18.- La nave espacial de carga Dragón SpaceX está programada para amerizar en el Océano Pacífico el sábado 5 de Mayo, al oeste de Baja California, con más de 1.800 kilogramos de muestras de demostración de ciencia, tecnología y tecnología de la NASA provenientes de la Estación Espacial Internacional.


La nave espacial Dragón será llevada por barco a Long Beach, donde se retirará parte de la carga de inmediato para devolverla a la NASA. Dragón entonces estará preparada para un viaje de regreso a las instalaciones de prueba de SpaceX en McGregor, Texas, para el procesamiento final.
Una variedad de estudios tecnológicos y biológicos regresarán en Dragón.


Las muestras del estudio Metabolic Tracking ayudarán a los investigadores a entender los efectos de la microgravedad en el impacto metabólico de cinco compuestos terapéuticos diferentes. Esta investigación determina la viabilidad de desarrollar la mejora de productos farmacéuticos en microgravedad utilizando un nuevo método para probar los efectos metabólicos de compuestos de fármacos. Esto podría conducir a medicamentos más efectivos y menos costosos.


La investigación APEX-06 estudió el crecimiento, el desarrollo y los perfiles de expresión génica de plantas de la monocotiledónea Brachypodium distachyon. La mayoría de los principales cultivos de granos de cereales utilizados para producir alimentos pertenecen a una clase de plantas llamadas monocotiledóneas o monocotiledóneas, plantas con flores cuyas semillas generalmente contienen solo una hoja embrionaria. Esta investigación conducirá a una mejor comprensión de los mecanismos moleculares y de desarrollo que contribuyen a la adaptación a las condiciones de los vuelos espaciales. A largo plazo, los resultados también pueden conducir al desarrollo de estrategias destinadas a mejorar la adaptabilidad de las monocotiledóneas a los parámetros de los vuelos espaciales, lo que sería beneficioso para la futura exploración espacial humana ya que las monocotiledóneas proporcionan muchos alimentos básicos.


Fruit Fly Lab-03 es la tercera misión del Fruit Fly Lab a bordo de la Estación que utiliza el organismo modelo Drosophila melanogaster. Drosophila se utiliza para la investigación porque aproximadamente el 75 por ciento de los genes de enfermedades humanas tienen análogos en el genoma de la mosca de la fruta. Esta misión estudió los efectos del entorno espacial en la inmunidad innata, que es la rama del sistema inmune responsable de respuestas rápidas e inespecíficas a la infección. Este tema es importante para prepararse para futuras exploraciones ya que la disfunción del sistema inmune y las infecciones son riesgos potenciales para los astronautas en misiones de exploración espacial de larga duración.


Dragón es actualmente la única nave espacial de reabastecimiento de la Estación Espacial capaz de devolver carga a la Tierra, y este fue el segundo viaje al laboratorio orbital para esta nave espacial, que completó su primera misión hace casi dos años. SpaceX lanzó su 14ª misión de reabastecimiento comercial contratada por la NASA a la Estación el 2 de Abril desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 de la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral en Florida con un cohete Falcon 9 que también lanzó su 12ª misión de reabastecimiento comercial contratada por la NASA a la Estación.


Durante más de 17 años, los humanos han vivido y trabajado continuamente a bordo de la Estación, avanzando en el conocimiento científico y demostrando nuevas tecnologías. Un esfuerzo global, más de 200 personas de 18 países han visitado el laboratorio único de microgravedad que ha albergado más de 2.300 investigaciones científicas de investigadores de más de 100 países.


Una cápsula Dragón de SpaceX amerizó en el Océano Pacífico en Mayo de 2016. Image Credit: SpaceX