sábado, 10 de febrero de 2018

Es Probable que los Planetas de TRAPPIST-1 Tengan Agua en Abundancia

06.02.18.- Un nuevo estudio ha revelado que, la composición de los siete planetas que orbitan a la cercana estrella enana ultrafría TRAPPIST-1, es básicamente rocosa y que, potencialmente, algunos podrían albergar más agua que la Tierra. La densidad de los planetas, que ahora se conoce con mucha más precisión, sugiere que algunos de ellos podrían tener hasta un 5% de su masa en forma de agua, aproximadamente 250 veces más que los océanos de la Tierra. Los planetas más calientes, más cercanos a su estrella, son propensos a tener densas atmósferas de vapor, y los más distantes probablemente tengan sus superficies heladas. En cuanto a tamaño, densidad y cantidad de radiación que reciben de su estrella, el cuarto planeta es el más parecido a la Tierra. Parece ser el planeta más rocoso de los siete y tiene posibilidades de albergar agua líquida.


Los planetas que hay alrededor de la débil estrella roja TRAPPIST-1, a sólo 40 años luz de la Tierra, fueron detectados por primera vez en 2016 con el Telescopio TRAPPIST-sur, instalado en el Observatorio La Silla de ESO. Durante el año siguiente se llevaron a cabo otras observaciones, tanto desde telescopios terrestres, como el Very Large Telescope de ESO, como con el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA, revelando que no había menos de siete planetas en el sistema, cada uno de un tamaño parecido al de la Tierra. Se llaman TRAPPIST-1b, c, d, e, f, g y h, en el sentido en el que aumenta la distancia de la estrella central.


Ahora se han llevado a cabo más observaciones, tanto con telescopios basados en tierra, incluyendo la instalación SPECULOOS, casi completa, en el Observatorio Paranal de ESO, como desde el Telescopio Espacial Spitzer y el Telescopio Espacial Kepler de la NASA. Un equipo de científicos, liderado por Simon Grimm, de la Universidad de Berna (Suiza), ha aplicado métodos de modelado informático muy complejos a los datos disponibles y ha determinado las densidades de los planetas con mucha más precisión.


Simon Grimm explica cómo se determinan las masas: “Los planetas de TRAPPIST-1 están tan juntos que interfieren entre sí gravitatoriamente, por lo que, cuando pasan frente a la estrella, hay un ligero cambio en los tiempos. Estos cambios dependen de las masas de los planetas, sus distancias y otros parámetros orbitales. Con un modelo informático simulamos las órbitas de los planetas hasta que los tránsitos calculados concuerdan con los valores observados y de ahí derivamos las masas planetarias”.


Eric Agol, miembro del equipo, nos habla el significado de este hallazgo: “Una meta, perseguida desde hace un tiempo dentro del campo del estudio de los exoplanetas, ha sido conocer la composición de los planetas que son similares a la Tierra en tamaño y temperatura. El descubrimiento de TRAPPIST-1 y las capacidades de las instalaciones de ESO en Chile y del Telescopio Espacial Spitzer de la NASA en órbita, lo han hecho posible. ¡Por primera vez tenemos una pista que nos dice de qué están hechos los exoplanetas del tamaño de la Tierra!”.


Las medidas de densidad, combinadas con los modelos de las composiciones de los planetas, sugieren firmemente que los siete planetas TRAPPIST-1 no son mundos rocosos estériles. Parecen contener cantidades significativas de material volátil, probablemente agua, que alcanza hasta un 5% de la masa del planeta en algunos casos, lo cual supone una gran cantidad: en comparación, ¡solo el 0,02 % de la masa de la Tierra es agua!

“Las densidades, pese a ser pistas importantes sobre la composición de los planetas, no dicen nada de habitabilidad. Sin embargo, nuestro estudio es un paso importante mientras seguimos explorando si estos planetas podrían sustentar vida”, afirmó Olivier Brice Demory, coautor en la Universidad de Berna.


TRAPPIST-1b y c, los planetas más interiores, parece tener núcleos rocosos y estar rodeados de atmósferas mucho más gruesas que la de la Tierra. Por su parte, TRAPPIST-1d es el más ligero de los planetas, con un 30 por ciento de la masa de la Tierra. Los científicos no están seguros de si tiene una gran atmósfera, un océano o una capa de hielo.


El equipo de investigación se sorprendió por el hecho de que TRAPPIST-1e sea el único planeta del sistema un poco más denso que la Tierra, lo que sugiere que puede tener un núcleo más denso de hierro y que no necesariamente tiene una atmósfera espesa, un océano o una capa de hielo. Resulta misterioso que TRAPPIST-1e parezca tener una composición mucho más rocosa que el resto de los planetas. En términos de tamaño, densidad y de la cantidad de radiación que recibe de su estrella, es el planeta más similar a la Tierra.


TRAPPIST-1f, g y h están lo suficientemente lejos de la estrella anfitriona como para que el agua pueda congelarse y formar hielos sobre sus superficies. Si tienen atmósferas delgadas, sería improbable que contuvieran las moléculas pesadas que encontramos en la Tierra, como el dióxido de carbono.

“Es interesante que los planetas más densos no sean los que están más cerca de la estrella, y que los planetas más fríos no tengan atmósferas gruesas”, señala la coautora del estudio Caroline Dorn, de la Universidad de Zúrich (Suiza).


El sistema TRAPPIST-1 seguirá siendo un foco de intenso escrutinio por parte de numerosas instalaciones terrestres y espaciales, incluyendo el ELT (Extremely Large Telescope) de ESO y el Telescopio Espacial James Webb de NASA/ESA/CSA.


Los equipos de investigación también están invirtiendo esfuerzos en buscar otros planetas alrededor de estrellas rojas débiles como TRAPPIST-1. Como miembro de este grupo, Michaël Gillon explica: 

“Este resultado pone de relieve el enorme interés de explorar estrellas enanas ultrafrías cercanas — como TRAPPIST-1 — para el tránsito de planetas terrestres. Ese es exactamente el objetivo de SPECULOOS, nuestro nuevo buscador de exoplanetas, que está a punto de iniciar operaciones en el Observatorio Paranal de ESO, en Chile”.



Concepto artístico de cómo sería el sistema planetario TRAPPIST-1, a partir de los datos disponibles sobre los diámetros, las masas y las distancias de los planetas desde la estrella anfitriona, a partir de Febrero de 2018. Image Credit: NASA/JPL-Caltech

sábado, 3 de febrero de 2018

Espectacular Imagen de una Galaxia Espiral Captada por el Hubble

02.02.18.- Esta imagen captada por el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA muestra una galaxia espiral conocida como NGC 7331. Descubierta por primera vez por el prolífico cazador de galaxias William Herschel en 1784, NGC 7331 se encuentra a unos 45 millones de años luz en la constelación de Pegaso. Frente a nosotros parcialmente de borde, la galaxia exhibe sus hermosos brazos, que giran como un remolino alrededor de su brillante región central.


Los astrónomos tomaron esta imagen utilizando la Cámara de Campo Ancho 3 (WFC3) del Hubble, mientras observaban una extraordinaria estrella explosiva, una supernova, cerca del núcleo amarillo central de la galaxia. Nombrada SN 2014C, evolucionó rápidamente de una supernova que contiene muy poco hidrógeno a una que es rica en hidrógeno, en solo un año. Esta metamorfosis raramente observada fue luminosa a altas energías y proporciona una visión única de las fases finales poco entendidas de las estrellas masivas.


NGC 7331 es similar en tamaño, forma y masa a la Vía Láctea. También tiene una tasa comparable de formación de estrellas, alberga un número similar de estrellas, tiene un agujero negro central supermasivo y brazos espirales comparables. La principal diferencia entre esta galaxia y la nuestra es que NGC 7331 es una galaxia espiral no bloqueada: carece de una "barra" de estrellas, gas y polvo que atraviesa su núcleo, como vemos en la Vía Láctea. Su bulbo central también muestra un patrón de rotación peculiar e inusual, girando en la dirección opuesta al disco galáctico en sí.


Estudiar galaxias similares nos permite construir una mejor comprensión de nuestro entorno galáctico, que no siempre podemos observar, y del comportamiento galáctico y la evolución en conjunto.


Image Credit: NASA/ESA/Hubble

sábado, 27 de enero de 2018

Lo que los Científicos Pueden Aprender Sobre la Luna Durante el Eclipse del 31 de Enero

26.01.18.- El eclipse lunar del 31 de enero dará a un equipo de científicos una oportunidad especial para estudiar la Luna utilizando el equivalente para el astrónomo de una cámara termosensible o térmica.


Tres eventos lunares se unirán en una superposición inusual que se llama una súper luna azul de sangre. La segunda luna llena en Enero tendrá lugar el día 31, convirtiéndose en la primera luna azul de 2018. También se considerará una superluna, una que parece un poco más grande y más brillante de lo normal porque ocurre cuando la Luna está cerca de su perigeo, o el punto más cercano en su órbita a la Tierra.


Además, un eclipse lunar tendrá lugar en la mañana del 31 de Enero, dará temporalmente a la Luna un color rojizo conocido como luna de sangre.
Para los investigadores, el eclipse ofrece la oportunidad de ver qué sucede cuando la superficie de la Luna se enfría rápidamente. Esta información les ayudará a comprender algunas de las características del regolito, la mezcla de tierra y rocas sueltas en la superficie, y cómo cambia con el tiempo.

"Durante un eclipse lunar, la oscilación de la temperatura es tan dramática que es como si la superficie de la Luna pasara de estar en un horno a estar en un congelador en unas pocas horas", dijo Noah Petro, científico adjunto del proyecto LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter), en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.


Normalmente, las transiciones dentro y fuera de la oscuridad, y los cambios de temperatura que las acompañan, se extienden a lo largo de un día lunar, que dura 29 días y medio de la Tierra. Un eclipse lunar induce estos cambios a gran velocidad.


Desde el Observatorio Haleakala en la isla de Maui en Hawai, el equipo llevará a cabo sus investigaciones en longitudes de onda invisibles donde se percibe el calor. Ya han hecho este tipo de estudio varias veces, señalando ubicaciones lunares individuales para ver cómo retienen calor durante el eclipse.
 
"Todo el carácter de la Luna cambia cuando la observamos con una cámara térmica durante un eclipse", dijo Paul Hayne del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado en Boulder. "En la oscuridad, muchos cráteres y otras características familiares no se pueden ver, y áreas normalmente no descritas alrededor de algunos cráteres comienzan a 'brillar', porque las rocas todavía están calientes".


La luna tendrá un color rojizo durante el eclipse lunar. Image Credit: GSFC/NASA

La rapidez o la lentitud con que la superficie pierde calor depende del tamaño de las rocas y de las características del material, incluida su composición, su porosidad y su esponjosidad.


Los científicos lunares ya saben mucho sobre el tránsito día a noche y los cambios de temperatura estacionales en la Luna por los datos recopilados por el instrumento Diviner de LRO desde 2009. 

Esas variaciones a largo plazo revelan información sobre las características más grandes y las propiedades globales de los primeros centímetros de regolito. Los cambios a corto plazo debido al eclipse obtendrán detalles del material fino y la capa superior del regolito.


Al comparar los dos tipos de observaciones, el equipo puede observar variaciones en áreas particulares, por ejemplo, los remolinos lunares en Reiner Gamma o un cráter de impacto y los restos sueltos a su alrededor.


Este tipo de información es útil para fines prácticos, como buscar sitios de aterrizaje adecuados. También ayuda a los investigadores a comprender la evolución de la superficie de la Luna.
"Estos estudios nos ayudarán a contar la historia de cómo los impactos grandes y pequeños están cambiando la superficie de la Luna durante el tiempo geológico", dijo Petro.



Este mapa global que muestra las áreas del mundo que experimentarán (si el clima lo permite) la "súper luna azul sangre" del 31 de Enero de 2018. El eclipse será visible antes del amanecer del 31 de Enero para Norteamérica, Alaska y Hawai. Para aquellos en el Medio Oriente, Asia, Rusia oriental, Australia y Nueva Zelanda, la "súper luna de sangre azul" se podrá ver durante la salida de la luna la mañana del 31. Image Credit: NASA

sábado, 20 de enero de 2018

Coloridos Cinturones de Nubes en Júpiter

Remolinos de cinturones de nubes coloridas dominan el hemisferio sur de Júpiter en esta imagen capturada por la nave espacial Juno de la NASA.

Júpiter aparece en esta imagen de color mejorado como un tapiz de vibrantes bandas de nubes y tormentas. La región oscura en el extremo izquierdo se llama Cinturón Templado del Sur. El cruzamiento el cinturón es una característica similar a un fantasma de nubes blancas deslizándose. 

Esta es la característica más grande en las bajas latitudes de Júpiter, que es un ciclón (que gira en el sentido de las agujas del reloj).


Esta imagen fue tomada el 16 de Diciembre de 2017, cuando Juno realizó su décimo sobrevuelo cercano a Júpiter. En el momento en que se tomó la imagen, la nave espacial se encontraba a unos 13.604 kilómetros de la parte superior de las nubes del planeta, a una latitud de 27.9 grados sur.


La escala espacial en esta imagen es de 9.1 kilómetros por píxel. El científico ciudadano Kevin M. Gill procesó esta imagen usando datos de la cámara JunoCam.



Image credits: NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS/Kevin M. Gill

sábado, 13 de enero de 2018

Nuevos Descubrimientos Espectaculares del Hubble

12.01.18.- Los astrónomos que se reúnen en la 231 reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense en National Harbor en Washington, DC, tendrán la oportunidad de conocer nuevas investigaciones innovadoras con el Telescopio Espacial Hubble de la NASA. Los nuevos descubrimientos científicos con el observatorio que orbita la Tierra se extienden desde las regiones cercanas de formación de estrellas hasta el corazón de nuestra Vía Láctea, hasta el horizonte del universo observable. Todos estos hallazgos explotan la extraordinaria capacidad de resolución, sensibilidad y amplia longitud de onda del telescopio para recopilar información sobre el universo a partir de observaciones basadas en el espacio.

Un vuelo sin precedentes combina la visión visible e infrarroja de los telescopios espaciales Hubble y Spitzer


Al combinar las capacidades visibles e infrarrojas de los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, los astrónomos y especialistas en visualización del programa Universo de aprendizaje de la NASA han creado una espectacular película tridimensional de la magnífica Nebulosa de Orión, una guardería estelar cercana. Utilizando datos científicos reales junto con técnicas de Hollywood, un equipo del Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial en Baltimore, Maryland, y el Caltech/IPAC en Pasadena, California, han producido la mejor y más detallada visualización de longitud de onda múltiple de la Nebulosa de Orión. La película de dos minutos permite a los espectadores deslizarse a través de la pintoresca región de formación de estrellas y experimentar el universo de una nueva y emocionante manera.











Enanas  marrones en todas partes


En un estudio profundo sin precedentes para detectar objetos pequeños y débiles en la Nebulosa de Orión, los astrónomos que utilizan el Hubble han descubierto la población más grande de enanas marrones esparcidas entre las estrellas recién nacidas. Las enanas marrones son más masivas que los planetas, pero demasiado pequeñas para generar energía como las estrellas. Las enanas marrones proporcionan claves importantes para comprender cómo se forman las estrellas y los planetas, y pueden estar entre los objetos más comunes en nuestra galaxia. Los astrónomos usaron el Hubble para identificarlas por la presencia de agua en las atmósferas de las enanas marrones,  ya que son tan frías que se forma vapor de agua. El agua es una firma clara de objetos subestelares. La firma del agua no se puede ver fácilmente desde la Tierra, debido a los efectos absorbentes del vapor de agua en nuestra propia atmósfera.

Image Credit: NASA , ESA, and G. Strampelli (STScI)

 

Arqueología  del  bulbo central de la Vía Láctea 


Un nuevo análisis de alrededor de 10.000 estrellas normales similares al Sol en el eje central de la Vía Láctea revela que el bulbo de nuestra galaxia es un entorno dinámico de estrellas de distintas edades que circula a diferentes velocidades. Esta conclusión se basa en nueve años de datos de archivo del Hubble. Este estudio del corazón complicado y caótico de nuestra Vía Láctea puede proporcionar nuevas pistas sobre la evolución de nuestra galaxia y su fusión con galaxias satélite más pequeñas. Actualmente, solo el Hubble tiene una resolución lo suficientemente nítida como para medir simultáneamente los movimientos de miles de estrellas similares al Sol a la distancia del bulbo de la galaxia desde la Tierra a lo largo del tiempo. El Hubble ofrece una vista estrecha del núcleo de la galaxia para descubrir miles de estrellas más que las observadas en estudios anteriores.
Image Credit: NASA, ESA, and T. Brown (STScI)

 

Imagen de una de las galaxias más lejanas que se han visto a través de las lentes gravitacionales


Un estudio intensivo en las profundidades del universo por los telescopios espaciales Hubble y Spitzer de la NASA ha dado como resultado la proverbial aguja en un pajar: la galaxia más lejana que se haya visto en una imagen que ha sido estirada y amplificada por un fenómeno llamado lente gravitacional. La galaxia embrionaria llamada SPT0615-JD existía cuando el universo tenía solo 500 millones de años. Aunque se han visto algunas otras galaxias primitivas en esta época temprana, en esencia se han visto como puntos rojos debido a su pequeño tamaño y tremendas distancias. Sin embargo, en este caso, el campo gravitacional de un cúmulo de galaxias en primer plano masivo no solo amplificó la luz de la galaxia de fondo sino que también ungió la imagen en un arco. No se ha encontrado otra galaxia candidata a una distancia tan grande que también proporcione información espacial sobre el tamaño y la masa de dicha galaxia embrionaria.
Image Credit: NASA, ESA, and B. Salmon (STScI)

 

Un agujero negro parpadeante atrapado por Hubble y Chandra


Un astrónomo que usó los telescopios espaciales Hubble y Chandra de la NASA atrapó un agujero negro supermasivo en una galaxia distante que picoteaba gas y luego "eructaba" la luz, no una, sino dos veces. La galaxia bajo estudio, conocida como J1354, está a unos 900 millones de años luz de la Tierra. El agujero negro supermasivo bajo estudio parece haber expulsado chorros de luz brillante del gas que se acumuló. Esto sucedió dos veces en los últimos 100.000 años. Mientras que los astrónomos han predicho que tales objetos pueden parpadear intermitentemente como resultado de los eventos de alimentación con gas, esta es la primera vez que uno ha sido capturado convincentemente en el acto. El agujero negro está siendo alimentado por material de la galaxia compañera. El material gira hacia el centro de J1354 y luego es devorado por el agujero negro supermasivo.

Image Credit: X-ray NASA/CXC/University of Colorado/J. Comerford et al.; Optical: NASA/STScI














sábado, 6 de enero de 2018

Ya Están Aquí las Cuadrántidas, la Primera Lluvia de Estrellas del Año

03.01.18.- 2018 se inicia con fuegos artificiales. No, no se trata de los fuegos artificiales para celebrar el Año Nuevo. Estamos hablando de un espectáculo de luz desde un cometa destrozado bautizado 2003 EH1.


De acuerdo a la Organización Internacional de Meteoros la Tierra pasará a través de la corriente de restos del cometa el 3 de Enero de 2018, produciendo una lluvia de meteoros o estrellas conocidas como las Cuadrántidas.


La lluvia de meteoros de las Cuadrántidas es una de las lluvias de estrellas fugaces anuales más intensas, produciendo normalmente meteoros a una tasa de más de 100 por hora desde un punto en el cielo cercano a la Estrella del Norte.


Se espera que las Cuadrántidas alcancen su pico máximo a las 14:00 GMT del 3 de Enero. El horario favorece sobre todo a las zonas occidentales de América del Norte y las islas a través del Pacífico. El momento pico de las Cuadrántidas es breve, por lo general no dura más de una hora, y no siempre ocurre a la hora prevista. Los observadores de todo el mundo tendrán que estar atentos el 3 de enero.


El año se inaugura para los amantes de la astronomía con la primera lluvia de estrellas del año, las Cuadrántidas. Image Credit: NASA

"Una motivación extra para salir y ver las Cuadrántidas es la reputación de la lluvia de estrellas de producir espectaculares bolas de fuego", dijo Brian Day del Centro de Investigación Ames de la NASA. "No solo estas bolas de fuego son eventos visuales memorables, sino también tienen un interés científico."


Aunque las Cuadrántidas pueden ser numerosas, son menos observadas que otras conocidas lluvias de estrellas. Uno de los motivos es el tiempo. La lluvia alcanza su máximo a principios de Enero, cuando el invierno está en su máximo en el hemisferio norte. Las tormentas y el frío tienden a mantener a los observadores en sus hogares. Pero quienes están dispuestos a luchar contra esos elementos, manteniendo sus ojos  en el cielo podrían ser recompensados con un espectacular show!


La fuente de la lluvia de meteoros de las Cuadrántidas eran desconocida hasta Diciembre de 2003 cuando Peter Jenniskens del Centro de Investigación Ames de la NASA halló evidencias de que la lluvia de meteoros se originaba en 2003 EH1, un asteroide que es probablemente un pedazo de un cometa que se rompió hace unos 500 años. La Tierra cruza la órbita de 2003 EH1 en un ángulo perpendicular, lo que significa que avanzamos rápidamente a través de los restos del asteroide. Es por eso que la lluvia es tan breve.


Así pues, abríguese para poder disfrutar de este espectáculo celeste. Es un gran manera de comenzar el Año Nuevo.


Mapa para la observación de las Cuadrantidas. Image Credit: NASA/NASANET

domingo, 31 de diciembre de 2017

NASA Presenta Nuevas Propuestas Para Futuras Misiones a un Cometa y a Titán

21.12.17.- La NASA ha seleccionado dos conceptos finalistas para una misión robótica planeada para lanzarse a mediados de la década de 2020: una misión para traer de vuelta muestras de un cometa y un helicóptero tipo drone para explorar posibles lugares de aterrizaje en Titán, la luna más grande de Saturno.

La agencia anunció los conceptos tras un extenso y competitivo proceso de revisión por pares. Los conceptos fueron elegidos de 12 propuestas presentadas en abril bajo la convocatoria del programa New Frontiers.

"Este es un gran paso adelante en el desarrollo de nuestra próxima misión audaz de descubrimiento científico", dijo Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misión Científica de la NASA en Washington. "Estas son investigaciones tentadoras que buscan responder algunas de las preguntas más importantes en nuestro sistema solar hoy".


Las finalistas son:


CAESAR

La misión CAESAR (Comet Astrobiology Exploration Sample Return) que pretende traer una muestra de 67P / Churyumov-Gerasimenko, un cometa que fue explorado con éxito por la nave espacial Rosetta de la Agencia Espacial Europea, para determinar su origen e historia. Dirigida por Steve Squyres de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, CAESAR sería administrada por el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.

Concepto artístico de la misión CAESAR. Image Credit: NASA

Dragonfly

Dragonfly, es un helicóptero tipo drone que exploraría la química prebiótica y la habitabilidad de docenas de sitios en la luna Titán de Saturno, un mundo oceánico en nuestro sistema solar. Elizabeth Turtle del Laboratorio de Física Aplicada (APL, por sus siglas en inglés) de la Universidad Johns Hopkins en Laurel, Maryland, es la investigadora principal.

Concepto artístico de la misión Dragonfly. Image Credit: NASA
Las misiones CAESAR y Dragonfly recibirán fondos hasta fines de 2018 para desarrollar y madurar sus conceptos. La NASA planea seleccionar una de estas investigaciones en la primavera de 2019 para continuar en las siguientes fases de la misión.


La misión seleccionada será la cuarta en el portafolio de New Frontiers de la NASA, una serie de investigaciones principales de ciencias planetarias dirigidas por investigadores con un tope de coste de desarrollo de aproximadamente 850 millones de dólares. Sus predecesores son la misión New Horizons a Plutón y un objeto del cinturón de Kuiper conocido como 2014 MU69, la misión Juno a Júpiter y OSIRIS-REx, que recogerá una muestra del asteroide Bennu y las traerá de vuelta.


La NASA también anunció la selección de dos conceptos de misión que recibirán fondos de desarrollo de tecnología para prepararlos para futuros concursos de misiones.


Se trata de ELSAH (Enceladus Life Signatures and Habitability), que recibirá fondos para desarrollar técnicas rentables que limiten la contaminación de naves espaciales y, por lo tanto, permitan mediciones de detección de vida en misiones con costos limitados. El investigador principal es Chris McKay del Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley, California, y el centro administrador de la NASA es Goddard.

VICI (Venus in situ Composition Investigations). Liderada por Lori Glaze en Goddard, el concepto de esta misión desarrollará aún más la Venus Element and Mineralogy Camera para operar bajo las duras condiciones en Venus. El instrumento utiliza láseres en un módulo de aterrizaje para medir la mineralogía y la composición elemental de las rocas en la superficie de Venus.


La convocatoria de conceptos se limitó a seis temas de misión: retorno de muestras de la superficie de un cometa, retorno de muestras de la Cuenca Aitken del Polo Sur lunar, mundos oceánicos (Titán y/o Encelado), sonda a Saturno, recorrido y encuentro de asteroides troyanos y explorador in situ de Venus.