sábado, 29 de junio de 2013

Brillante explosión en la Luna

28 de mayo de 2013: Durante los últimos ocho años, astrónomos de la NASA han estado monitorizando la Luna en busca de signos de explosiones causadas por meteoroides que golpean la superficie lunar. Las "lluvias de meteoros lunares" han resultado ser más comunes que lo que cualquiera podría esperar ya que todos los años se producen cientos de impactos detectables.
Estos astrónomos acaban de ver la explosión más grande de la historia del programa.
"El 17 de marzo de 2013, un objeto del tamaño aproximado de una pequeña piedra chocó contra la superficie lunar en Mare Imbrium (Mar de la Lluvia)", afirma Bill Cooke, de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides (Meteoroid Environment Office, en idioma inglés), de la NASA. "Explotó en un abrir y cerrar de ojos, con un brillo casi diez veces mayor que cualquier otra cosa que hayamos visto antes".

Lunar Impact (splash)
 
 
 Un nuevo video de ScienceCast describe la brillante explosión en la Luna que tuvo lugar el 17 de mayo de 2013. Reproducir el video En esta imagen, se describe el impacto lunar: Fecha: 17 de marzo de 2013; Peso: 40 kilogramos; Tamaño: 0,3 - 0,4 metros; Velocidad: 90.123 kilómetros por hora (56.000 millas por hora); Explosión: Equivalente a 5 toneladas de TNT. 
 
Cualquiera que estuviera observando la Luna en el momento del impacto podría haber visto la explosión; no fue necesario utilizar telescopios. Durante aproximadamente un segundo, el sitio del impacto brilló como si fuera una estrella de cuarta magnitud.
Ron Suggs, un analista del Centro Marshall para Vuelos Espaciales (Marshall Space Flight Center, en idioma inglés), fue el primero en darse cuenta del impacto porque quedó registrado mediante un video digital en los telescopios de monitorización, de 14 pulgadas, del programa. "Simplemente saltó a la vista; era muy brillante", recuerda.

El meteoroide, de 40 kilogramos, que medía de 0,3 a 0,4 metros, golpeó la Luna a 90.123 kilómetros por hora (56.000 millas por hora). La explosión(1) que se produjo como consecuencia de esto provocó un estallido equivalente al de 5 toneladas de TNT.
Cooke considera que el impacto lunar podría haber sido parte de un suceso mucho más grande.
"En la noche del 17 de marzo, la NASA y las cámaras de todo el cielo de la Universidad de Ontario del Oeste captaron una cantidad inusual de meteoros que penetraban profundamente justo aquí en la Tierra", señala. "Las bolas de fuego viajaban a lo largo de órbitas idénticas, entre la Tierra y el cinturón de asteroides".
Esto significa que la Tierra y la Luna estaban siendo bombardeadas por meteoroides casi al mismo tiempo.
"Mi hipótesis de trabajo es que ambos sucesos están relacionados y que esto constituye un cúmulo de material de corta duración en el sistema Tierra-Luna", dice Cooke.

Lunar Impact (frames, 558px)
 
 
 Estos cuadros, en colores falsos, extraídos del video original, en blanco y negro, muestran el desarrollo de la explosión. En su punto máximo, el destello fue tan brillante como una estrella de cuarta magnitud. Imagen congelada. Reproducir el video
 
Una de las metas del programa de monitorización de la Luna es identificar nuevas corrientes de desechos espaciales que representen una posible amenaza para el sistema Tierra-Luna. El suceso que se produjo el 17 de marzo parece ser un buen candidato.
Los controladores del Orbitador de Reconocimiento Lunar (Lunar Reconnaissance Orbiter o LRO, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, han sido notificados del suceso. El cráter podría alcanzar los 20 metros, lo que lo convertiría en un blanco fácil para el LRO la próxima vez que la nave espacial pase sobre el sitio del impacto. Si los investigadores comparan el tamaño del cráter con el brillo del destello, eso les daría una valiosa medida "básica" para validar modelos de impactos lunares

Lunar Impact (impact sites, 200px)
 
 El programa de monitorización lunar, de la NASA, ha detectado cientos de impactos de meteoroides. El más brillante, que fue detectado el 17 de marzo de 2013, en Mare Imbrium, está marcado con el cuadrado rojo. 
 
A diferencia de la Tierra, que tiene una atmósfera para protegerla, la Luna no posee aire y está expuesta. Los "meteoros lunares" se estrellan en el suelo con bastante frecuencia. Desde que comenzó el programa de monitorización, en el año 2005, el equipo dedicado a los impactos lunares, de la NASA, ha detectado más de 300 impactos, y la mayoría de ellos han exhibido un orden de magnitud menor que el del suceso que tuvo lugar el 17 de marzo. Estadísticamente hablando, más de la mitad de todos los meteoros lunares provienen de corrientes de meteoros conocidas, como las Perseidas y las Leónidas. El resto son meteoros esporádicos, pedazos aleatorios de cometas y restos de asteroides de origen desconocido.
La Política de Exploración Espacial de Estados Unidos (U.S. Space Exploration Policy, en idioma inglés) finalmente solicita que los astronautas permanezcan más tiempo sobre la superficie lunar. La identificación de las fuentes de los meteoros lunares y la medición de sus tasas de impacto otorgan a los futuros exploradores de la Luna una idea de qué pueden esperar. ¿Es seguro realizar una caminata espacial o no? Mediados de marzo sería un buen momento para quedarse adentro.
"Estaremos atentos por si detectamos signos de otro suceso el año próximo, cuando el sistema Tierra-Luna atraviese la misma región del espacio", afirma Cooke. "Mientras tanto, nuestro análisis del suceso del 17 de marzo continúa".

sábado, 22 de junio de 2013

Kepler descubre los planetas más pequeños que hasta ahora se han encontrado dentro de la "zona habitable"

5 de mayo de 2013: La misión Kepler, de la NASA, ha descubierto dos nuevos sistemas planetarios que incluyen tres planetas de tamaño "super Tierra" dentro de la "zona habitable", el rango de distancia medido desde una estrella, y dentro del cual la temperatura de un planeta en órbita podría permitir la existencia de agua en estado líquido.
Los dos sistemas planetarios son Kepler-62 y Kepler-69. El sistema Kepler-62 posee cinco planetas; 62b, 62c, 62d, 62e y 62f. El sistema Kepler-69 posee dos planetas; 69b y 69c. Kepler-62e, 62f y 69c son las tres "super Tierras" que están ubicadas dentro de la "zona habitable".
"El descubrimiento de estos planetas rocosos dentro de la zona habitable representa un paso adelante en el propósito de encontrar un lugar como nuestro hogar", comenta John Grunsfeld, quien es el administrador asociado del Directorio de Misiones Científicas, en las oficinas centrales de la NASA. "Solo es cuestión de tiempo antes de que sepamos si nuestra galaxia es el hogar de una multitud de planetas como la Tierra, o si somos una rareza".


Habitable Zone (62splash)
 
 
 El diagrama compara los planetas internos de nuestro sistema solar con aquellos de Kepler-62, un sistema planetario de cinco planetas que se encuentra a una distancia de 1200 años luz de la Tierra.
 
Los planetas del sistema Kepler-62 orbitan alrededor de una estrella clasificada como enana tipo K2, con dimensiones de dos tercios el tamaño de nuestro Sol y tan solo un quinto de su brillo. Con una edad de siete mil millones de años, la estrella es algo más vieja que el Sol y se encuentra ubicada a una distancia aproximada de 1200 años luz de la Tierra, en la constelación de Lira (Lyra).
Por su parte, Kepler-62f solo es un 40 por ciento más grande que la Tierra, lo que lo convierte, respecto de sus dimensiones, en el exoplaneta más parecido a nuestro planeta que se ha encontrado (hasta el momento), dentro de la "zona habitable" de otra estrella. En cuanto a su composición, Kepler-62f muy probablemente es del tipo rocoso. Por otro lado, Kepler-62e orbita en el límite interno de la zona habitable y es aproximadamente un 60 por ciento más grande que la Tierra.

Los planetas del sistema Kepler-69 orbitan una estrella de la misma categoría que nuestro Sol, conocida como tipo G. Dicha estrella posee el 93 por ciento de las dimensiones de nuestro astro, con un 80 por ciento de su luminosidad, y se encuentra localizada a aproximadamente a 2700 años luz de la Tierra, en la constelación del Cisne (Cygnus).

Kepler-69c es un 70 por ciento más grande que la Tierra. Los astrónomos no están seguros de su composición, pero su órbita de 242 días alrededor de una estrella similar a la nuestra se parece a la de nuestro planeta vecino, Venus.
"Conocemos una sola estrella que posee un planeta con vida, el Sol. Hallar un planeta dentro de la zona habitable de una estrella similar a nuestro Sol representa un avance significativo para encontrar planetas verdaderamente similares a la Tierra", comenta Thomas Barclay, un científico de la misión Kepler, en el Instituto para Investigaciones Ambientales del Área de la Bahía, y autor principal del artículo sobre el descubrimiento del sistema Kepler-69, publicado en la revista de astrofísica denominada Astrophysical Journal, en idioma inglés.


Habitable Zone (69splash)
 
El diagrama compara los planetas internos de nuestro sistema solar con aquellos de Kepler-69, un sistema planetario de dos planetas que se encuentra a una distancia aproximada de 2700 años luz de la Tierra. 
 
"Kepler ha traído consigo un resurgimiento de los descubrimientos astronómicos, de modo que nos encontramos realizando avances importantes que llevarán a determinar si planetas como el nuestro representan una excepción a la regla", comenta William Borucki, quien es un investigador principal del área científica de la misión Kepler, en el Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, y autor principal del artículo sobre el sistema Kepler-62, publicado en la revista Science.
Los científicos desconocen si puede existir vida en los recién descubiertos planetas; sin embargo, su descubrimiento indica que estamos un paso más cerca de encontrar un mundo similar a la Tierra, alrededor de una estrella como nuestro Sol.
Grunsfeld comenta: "La sonda Kepler ciertamente se ha convertido en una super estrella de la ciencia".
Para obtener más información acerca de la misión Kepler, así como imágenes digitales, visite: http://www.nasa.gov/kepler.



El telescopio espacial Kepler, que continua y simultáneamente mide el brillo de más de 150.000 estrellas, es la primera misión de la NASA capaz de detectar planetas del tamaño de la Tierra que giran alrededor de otras estrellas como el Sol. Cuando un candidato a planeta transita, o pasa por delante de su estrella (desde la línea de visión de la sonda), bloquea un porcentaje de la luminosidad de la estrella. La disminución del brillo que se produce como resultado revela el tamaño del planeta en tránsito respecto de su estrella. Usando el método del tránsito, Kepler ha detectado 2740 candidatos. Por medio de varias técnicas de análisis, telescopios terrestres y otras consideraciones vinculadas con el espacio, se han confirmado 122 planetas.
En el comienzo de la misión, el telescopio Kepler encontró gigantes gaseosos en órbitas muy cercanas a sus estrellas. Se los conoce como “Júpiters calientes” y son los más sencillos de detectar, debido a sus tamaños y a sus muy cortos períodos orbitales. A la Tierra le tomaría tres años completar los tres tránsitos que se requieren para ser considerada como candidata a planeta. Es de esperar que, mientras Kepler continúe operando, señales de tránsito de planetas del tamaño de la Tierra, que orbiten dentro de la zona habitable de estrellas como el Sol, comiencen a emerger.
El Centro de Investigaciones Ames, de la NASA, está encargado del desarrollo de los equipos terrestres, así como de las operaciones de la misión y el análisis científico de los datos. El Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, ubicado en Pasadena, California, se encargó del desarrollo de la misión Kepler.
La firma Ball Aerospace and Technologies, en Boulder, Colorado, desarrolló los sistemas de vuelo de Kepler y brinda apoyo para las operaciones de la misión en conjunto con el Laboratorio de Física Espacial y Atmosférica de la Universidad de Colorado, en Boulder.
El Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial, en Baltimore, archiva, aloja y distribuye los datos científicos proporcionados por Kepler. La misión Kepler es la décima de la NASA dentro del Programa Discovery (Descubrimiento, en idioma español), y es patrocinada por el Directorio de Misiones Científicas de la NASA, en la base de operaciones de la agencia.

sábado, 8 de junio de 2013

Curiosity realiza perforaciones en Marte

9 de febrero de 2013: Curiosity (Curiosidad, en idioma español), el vehículo explorador todo terreno, de la NASA, ha utilizado un taladro colocado en un extremo de su brazo robot con el fin de realizar perforaciones en una roca plana y veteada de Marte y recolectar muestras de su interior. Esta es la primera vez que un robot perfora una roca con el propósito de recoger una muestra en Marte.
"Este es el mayor logro del equipo de Curiosity desde la grúa aérea, la cual se posó en Marte el último mes de agosto, en lo que fue otro día de gran orgullo para Estados Unidos", dice John Grunsfeld, quien es el administrador asociado de la NASA para el Directorio de Misiones Científicas de dicha entidad. "El robot planetario más avanzado que se haya diseñado es ahora un laboratorio analítico que funciona a pleno en Marte".


Curiosity Drills into Mars (splash)
 
 
 En el centro de esta imagen, proporcionada por Curiosity, el vehículo explorador todo terreno, de la NASA, se observa el agujero hecho en una roca llamada "John Klein", donde el vehículo explorador realizó su primera perforación para obtener muestras en Marte. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/MSSS [Más información (en idioma inglés)
 
 
El agujero, de aproximadamente 1,6 centímetro (0,63 pulgada) de ancho y 6,4 centímetros (2,5 pulgadas) de profundidad, hecho en un trozo de roca sedimentaria de grano fino, se puede observar en imágenes y a través de otros datos que Curiosity envió a la Tierra, el 9 de febrero. Se cree que la roca contiene evidencia de la existencia de ambientes húmedos en un pasado remoto. Con el fin de hallar esa evidencia, el vehículo explorador todo terreno utilizará los instrumentos de su laboratorio para analizar el polvo de la roca que se pudo recolectar gracias a la perforación.

Durante los próximos días, los controladores en la Tierra comandarán el funcionamiento del brazo robot del vehículo explorador con el fin de realizar una serie de pasos destinados a procesar la muestra, y finalmente llevarán porciones de dicha muestra a los instrumentos ubicados en el interior.
"Nosotros dirigimos la primera perforación y creemos que hemos recolectado suficiente material de la roca como para lograr nuestros objetivos de limpieza mediante el hardware y de entrega de la muestra", dijo Avi Okon, quien es el ingeniero encargado del taladro en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, el cual está ubicado en Pasadena, California.
El polvo de la roca que se generó durante la perforación viaja hacia los canales que tiene la broca. El montaje de la broca posee cámaras para contener el polvo hasta que se lo pueda transferir a los mecanismos destinados a la manipulación de las muestras, los cuales están ubicados en el dispositivo del vehículo explorador todo terreno denominado CHIMRA (Collection and Handling for In-Situ Martian Rock Analysis, en idioma inglés o Recolección y Manipulación de Muestras para el Análisis In-Situ de Rocas Marcianas, en idioma español).


Curiosity Drills into Mars (anim, 200px)
 
Un conjunto animado de tres imágenes proporcionadas por Curiosity, el vehículo explorador todo terreno de la NASA, muestra el taladro del vehículo en acción, el 8 de febrero de 2013. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/MSSS 
 
Antes de llevar a cabo el análisis del polvo extraído de la roca, se utilizará cierta cantidad con el propósito de explorar trozos de material que puedan haber sido depositados en el hardware mientras el vehículo explorador todo terreno estaba todavía en la Tierra, a pesar de haber sido sometido a una minuciosa limpieza antes del lanzamiento.
"Tomaremos el polvo que recogimos y lo agitaremos para restregar las superficies internas del montaje de la broca del taladro", explica Scott McCloskey, quien es el ingeniero de sistemas del taladro, en el JPL. "Luego, usaremos el brazo para transferir el polvo desde el taladro hacia la pala, en lo que será nuestra primera oportunidad para ver la muestra adquirida".
"Para la construcción de una herramienta destinada a interactuar enérgicamente con rocas impredecibles en Marte fue necesario contar con un ambicioso programa de desarrollo y puesta a prueba", explicó Louise Jandura, del JPL, quien se desempeña como ingeniera principal del sistema de muestras de Curiosity. "Para llegar al punto de hacer este agujero en una roca de Marte, realizamos ocho perforaciones y taladramos más de 1.200 agujeros en 20 tipos de roca aquí en la Tierra".
Dentro del dispositivo para la manipulación de las muestras, se sacudirá el polvo una o dos veces sobre un tamiz que recoge partículas más grandes que seis milésimas de pulgada (150 micras). Las porciones pequeñas de la muestra tamizada caerán a través de puertos de la plataforma del vehículo explorador que llevan al instrumento CheMin (Chemistry and Mineralogy, en idioma inglés, o Química y Mineralogía, en idioma español) y al instrumento SAM (Sample Analysis at Mars, en idioma inglés, o Análisis de Muestras, en idioma español). Estos instrumentos luego comenzarán el tan anticipado análisis detallado.
La roca que perforó Curiosity se llama "John Klein" en memoria del director adjunto de proyecto del Laboratorio Científico de Marte, quien falleció en el año 2011.

sábado, 1 de junio de 2013

Un asteroide de gran tamaño pasa cerca de la Tierra

31 de mayo de 2013: Aquí vamos de nuevo. Otro asteroide visita el sistema Tierra-Luna.
Los asteroides han sido un tema candente desde el 15 de febrero, cuando un pequeño asteroide explotó sobre Rusia y otro de mayor tamaño, el 2012 DA14, batió el récord de mayor aproximación a la Tierra, el mismo día. Esta vez, el intruso es 1998 QE2, un asteroide potencialmente peligroso de 2,7 kilómetros (1,7 millas) de diámetro. Los astrónomos se preparan para estudiar la roca espacial mientras inofensivamente pasa de largo el 31 de mayo.
"Este es un asteroide grande que va a ser uno de los mejores blancos de las imágenes de radar del año," dice Lance Benner, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory, en idioma inglés), de la NASA.


Big Asteroid Flyby (splash)
 
 
 Un nuevo video de ScienceCast presenta una vista previa del sobrevuelo de un asteroide grande cerca de la Tierra. Mide 2,7 kilómetros de diámetro (1,7 millas). [Reproducir el video (en idioma inglés)]
"Como solía decir mi viejo amigo, el astrónomo especialista en radares Steve Ostro, la nave espacial Tierra está haciendo un sobrevuelo del asteroide, por lo que vamos a explotar las capacidades de los radares para entender tanto como sea posible".


En su máximo acercamiento, el 31 de mayo, el asteroide estará a 5,8 millones de kilómetros de la Tierra, unas 15 veces más lejos que la Luna.
"A esa distancia, se espera que tanto el radar Goldstone como el de Arecibo puedan lograr imágenes detalladas de 1998 QE2", dice Benner. "Los mapas de radar deberían competir con las imágenes de otros asteroides obtenidas por naves espaciales durante misiones de sobrevuelo".
Una cosa que intriga a Benner es el aspecto oscuro del asteroide. Según las mediciones que llevó a cabo el Telescopio Espacial Spitzer, 1998 QE2 refleja sólo el 6% de la luz solar que cae sobre él, lo que hace que sea más negro que el carbón. "Por lo tanto, podría tener una composición similar a la de 101955 Bennu, que es el objetivo de la misión OSIRIS-Rex, de la NASA", señala.


Big Asteroid Flyby (moon anim, 200px)
 
 
 El 30 de mayo, el radar Goldstone, de la NASA, detectó una luna que orbita a 1998 QE2.
Con un lanzamiento programado para el año 2016, la nave espacial OSIRIS-Rex viajará al asteroide Bennu cercano a la Tierra, lo estudiará desde la órbita y finalmente traerá una muestra para realizar con ella estudios de laboratorio, en la Tierra. El asteroide Bennu cercano a la Tierra resulta interesante para los investigadores por dos razones: En primer lugar, se trata de un asteroide rico en carbono que podría albergar los aminoácidos y otras moléculas orgánicas esenciales para la vida primitiva. En segundo lugar, es el tipo de asteroide que la NASA en última instancia podría desear capturar. En efecto, la misión OSIRIS-Rex es considerada como una parte esencial en los planes de la NASA que tienen como objetivo encontrar, estudiar y trasladar un asteroide para ser explorado por los astronautas.
Tal vez 1998 QE2 brinde a los investigadores una vista previa de esta roca espacial fascinante.
Aunque el acercamiento más cercano tendrá lugar el 31 de mayo, el mejor momento para observar a 1998 QE2 será durante la primera semana de junio, cuando el asteroide ingrese en los cielos del norte. En ese momento, su cara iluminada por el Sol se enfrentará a la Tierra, lo que lo convierte en un blanco fácil para los grandes telescopios de aficionados. Cuando experimente su máximo brillo, el 3 y 4 de junio, se espera que resplandezca como una estrella de magnitud 11.
Mientras los astrónomos aficionados observan a la roca espacial deslizándose a través de las constelaciones de Libra y Ofiuco, los radares de la NASA enviarán a la roca espacial potentes ráfagas de energía radioeléctrica, revelando de este modo un paisaje extraño que nadie nunca ha visto antes.
Acompáñenos y obtenga más actualizaciones sobre el tema.

sábado, 25 de mayo de 2013

La lluvia de meteoros del cometa ISON

5 de mayo de 2013: Las expectativas aumentan todos los días conforme el cometa ISON se zambulle hacia el interior del sistema solar para tener un encuentro cercano con el Sol en noviembre del año 2013. Al ser atacado de manera directa por la radiación solar, este objeto, que rozará al Sol, probablemente se convertirá en uno de los cometas más memorables en muchos años.
Cuando la sonda espacial Swift, de la NASA, observó el cometa en enero de 2013, todavía se encontraba cerca de la órbita de Júpiter, pero ya estaba bastante activo. El núcleo del cometa ya expelía más de 50.800 kilogramos (112.000 libras) de polvo por minuto.
Y sucede que, algo de ese polvo podría acabar cayendo sobre la Tierra

.
ISONids (splash2)
 
 
 En este nuevo video de ScienceCast, los expertos discuten lo que podría suceder si el cometa ISON salpimenta la atmósfera terrestre con su polvo [Video en idioma inglés únicamente
 
 
El veterano investigador de los meteoros Paul Wiegert, de la Universidad de Ontario del Oeste (University of Western Ontario, en idioma inglés), ha estado utilizando una computadora para crear un modelo de la trayectoria del polvo eyectado por el cometa ISON, y sus hallazgos sugieren que una inusual lluvia de meteoros podría estar por llegar.
"Durante varios días, alrededor del 12 de enero de 2014, la Tierra pasará a través de una corriente de polvo muy fino producida por el cometa ISON en su paso hacia el Sol", dice Wiegert. "La lluvia de meteoros resultante podría tener propiedades interesantes".


De acuerdo con los modelos de Wiegert, realizados por computadora, la corriente de desechos está poblada de granos de polvo extremadamente finos, no más grandes que unas cuantas micras, los cuales son empujados hacia la Tierra por la suave presión de radiación del Sol. Estos granos chocarán con la atmósfera a una velocidad de 56 km/s o 200.000 km/h (125.000 millas por hora). Como las partículas son tan pequeñas, la parte superior de la atmósfera de la Tierra rápidamente las frenará hasta detenerlas.
"Así, en vez de quemarse y emitir un destello de luz, caerán suavemente hacia la Tierra, que estará abajo", señala Wiegert.
Pero no espere notarlo. La lluvia invisible de polvo del cometa, si es que ocurre, será muy lenta. Podría tomar meses o incluso años para que ese fino polvo se asiente desde las capas altas de la atmósfera.
Mientras el polvo esté "allí arriba", podría producir nubes noctilucentes (Noctilucent Clouds o NLCs, por su sigla en idioma inglés)


ISONids (model, 200px)
 
 Modelo de la corriente de desechos polvorosos del cometa ISON, realizado por Paul Wiegert: Ver video en formato AVI
 
 
Las NLC son nubes que contienen hielo, y que emiten brillo de color azul eléctrico cuando flotan a más de 80 kilómetros sobre los polos de la Tierra. Datos recientes, obtenidos con la sonda AIM, de la NASA, sugieren que las NLC se forman a partir de polvo espacial. Los pequeños meteoroides actúan como pequeños puntos de nucleación donde las moléculas de agua se congregan; los cristales de agua que se producen como consecuencia de este proceso forman luego nubes justo en la frontera con el espacio exterior.
Esto es aún especulativo, pero el cometa ISON podría proveer las "semillas" para un despliegue noctilucente. Ondas de color azul eléctrico sobre las regiones polares podrían ser la única señal visible de que una lluvia de meteoros se aproxima.
Wiegert destaca otro dato curioso: "La lluvia de meteoros va a llegar a nuestro planeta desde dos puntos distintos al mismo tiempo".
Cuando la Tierra pase a través de la corriente de polvo, encontraremos dos poblaciones de polvo cometario. Un enjambre de polvo seguirá al cometa ISON en su camino hacia el Sol. Otro enjambre se estará moviendo en la dirección opuesta, alejándose del Sol, empujado por la presión de radiación solar. Estas corrientes salpimentarán lados opuestos de la Tierra al mismo tiempo.
"De acuerdo con mi experiencia, este tipo de doble golpe no tiene precedentes", dice Wiegert.
Por su parte, Bill Cooke, quien es el científico que dirige la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides (Meteoroid Environment Office, en idioma inglés), de la NASA, dice que hay muy poco peligro para las naves espaciales que se encuentran en órbita alrededor de la Tierra. "Estas partículas son demasiado pequeñas como para penetrar las paredes de los satélites, y no tienen oportunidad alguna de hacerlo a través del pesado recubrimiento de la Estación Espacial Internacional". Sin embargo añade, "los operadores de la misión estarán alerta en las fechas cercanas al 12 de enero, para detectar posibles anomalías".
Los observadores del cielo deberían estar también alerta. Las posibilidades de ver algo son pocas, pero el cometa ISON podría estar lleno de sorpresas.

sábado, 18 de mayo de 2013

Cassini capta imágenes de meteoros que impactan contra los anillos de Saturno

13 de mayo de 2013: La nave espacial Cassini, de la NASA, ha proporcionado la primera evidencia directa de pequeños meteoroides que impactan contra los anillos de Saturno y que se descomponen formando estelas de escombros.
Estas observaciones hacen de los anillos de Saturno el único lugar, además de la Tierra, la Luna y Júpiter, donde los astrónomos han podido observar impactos mientras ocurren. Los meteoroides que detectó Cassini son de tamaños variados (van desde media pulgada hasta varias yardas o desde 1 centímetro hasta varios metros). A los científicos que examinan las imágenes proporcionadas por la sonda les llevó años distinguir los rastros que dejaron nueve meteoroides en 2005, 2009 y 2012. Los detalles de las observaciones se publicaron en un artículo de la edición del jueves 25 de abril de la revista Science (Ciencia, en idioma español).


Saturnids (splash)
 
 
 Cinco imágenes de los anillos de Saturno, tomadas por la nave espacial Cassini, de la NASA, entre 2009 y 2012, muestran nubes de material eyectado de los impactos de pequeños objetos contra los anillos. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute (Instituto de Ciencia Espacial)/Cornell 
 
 
El sistema solar está repleto de pequeños y veloces objetos, como el polvo de los cometas y los trozos de asteroides. Estos objetos con frecuencia golpean contra los cuerpos planetarios.
"Los nuevos resultados implican que las tasas de impacto actuales correspondientes a pequeñas partículas en Saturno son casi las mismas que las de la Tierra (dos "vecindarios" muy diferentes en nuestro sistema solar) y esto es emocionante de ver", dijo Linda Spilker, la científica del proyecto Cassini en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA, en Pasadena, California. "Para abordar este tema, fue necesario que los anillos de Saturno actuaran como un detector gigante de meteoroides (100 veces el área de la superficie de la Tierra) y que Cassini llevara a cabo un viaje largo por el sistema de Saturno".


El equinoccio de Saturno, que se produjo en el verano (boreal) de 2009, fue un momento especialmente bueno para ver los escombros que dejaron los impactos de meteoroides. El ángulo solar, muy superficial, sobre los anillos hizo que las nubes de escombros se vieran brillantes, respecto de los oscurecidos anillos, en las imágenes tomadas del subsistema científico de imágenes de la sonda Cassini.
"Sabíamos que estos pequeños impactos ocurrían constantemente, pero no sabíamos cuán grandes o cuán frecuentes podían ser", dijo Matt Tiscareno, el autor principal del artículo. Tiscareno también participó en la misión Cassini desde la Universidad Cornell, en Ithaca, Nueva York. "La luz solar que brillaba en los bordes de los anillos, en el equinoccio de Saturno, actuó como un dispositivo anti-bloqueante; de modo que estos rasgos que generalmente son invisibles se tornaron fáciles de ver".
Tiscareno y sus colegas ahora creen que los meteoroides de este tamaño se desintegran en un primer encuentro con los anillos, creando de este modo trozos más pequeños y menos veloces que luego ingresan en órbita alrededor de Saturno. Los impactos de estos meteoroides secundarios contra los anillos crean nubes de escombros. Las pequeñas partículas que forman estas nubes tienen un rango de velocidades orbitales alrededor de Saturno. Como resultado, rápidamente son jaladas en forma de extendidos rayos brillantes y diagonales como los que observó Cassini.

Esta ilustración muestra los cortes de una nube de polvo inicialmente circular como resultado de las partículas que, en la nube, tienen diferentes velocidades orbitales alrededor de Saturno. Crédito de la imagen: NASA/Cornell 
 
El hallazgo podría echar luz sobre una pregunta que data de largo tiempo: ¿Cuántos años tienen los anillos de Saturno?
"Los anillos de Saturno están inusualmente brillantes, lo que lleva a sugerir que los anillos son, en verdad, mucho más jóvenes que Saturno", dijo Jeff Cuzzi, quien es uno de los coautores del artículo y también científico interdisciplinario de la misión Cassini. Cuzzi se especializa en anillos y polvo planetarios, en el Centro de Investigaciones Ames (Ames Research Center, en idioma inglés), de la NASA, en Moffett Field, California.
Algunos cálculos incluso han afirmado que la formación de los anillos de Saturno se produjo durante la era de los dinosaurios en la Tierra. Eso significaría que los anillos son muy jóvenes en comparación con Saturno.
"Para poder evaluar esta dramática aseveración, debemos saber más sobre la velocidad con la cual el material externo está bombardeando los anillos", expresa Cuzzi. "Este análisis, más reciente, ayuda a completar esa historia con la detección de elementos de impacto del tamaño que previamente no podíamos detectar de manera directa".

Para obtener más información acerca de la sonda Cassini y su misión, visite: http://www.nasa.gov/cassini y http://saturn.jpl.nasa.gov.

sábado, 11 de mayo de 2013

Hubble observa al cometa ISON

29 de abril de 2013: A finales de este año, se espera que el cometa ISON se convierta en un objeto detectable a simple vista cuando pase rasando la atmósfera del Sol. El telescopio espacial Hubble acaba de obtener una primicia.
El telescopio Hubble fotografió a ISON el 10 de abril. En ese momento, el cometa estaba a 621 millones de kilómetros (386 millones de millas) del Sol y a 634 millones de kilómetros (394 millones de millas) de la Tierra, justo dentro de la órbita de Júpiter. Incluso a esa distancia tan grande el cometa ya está activo debido a que la luz del Sol calienta la superficie y provoca que los gases congelados se evaporen. Un análisis detallado de la imagen revela un fuerte chorro de partículas de polvo que emana desde la cara del núcleo del cometa que mira al Sol

.
Hubble ISON (splash)
 
 Vista del Cometa ISON (C/2012 S1) registrada por el telescopio espacial Hubble, el 10 de abril de 2013. Esta imagen fue tomada en luz visible. El color azul falso fue agregado para resaltar los detalles en la estructura del cometa. Crédito: NASA, ESA, J. Y. Li (Instituto de Ciencias Planetarias) y el Equipo Científico de Imágenes del Cometa ISON tomadas por el telescopio Hubble. 
 
Los astrónomos están utilizando imágenes tomadas por el telescopio Hubble con el fin de medir el nivel de actividad del cometa y limitar el tamaño de su núcleo de hielo. Mediciones preliminares sugieren que el núcleo de ISON no tiene más que 5 ó 6 kilómetros (alrededor de 3 ó 4 millas) de ancho. Esto es notablemente pequeño considerando el nivel alto de actividad observada en el cometa hasta el momento, dijeron los investigadores.
 
 
La atmósfera polvorosa del cometa, o "coma", tiene aproximadamente 4.989 kilómetros (3.100 millas) de ancho, o 1,2 veces el ancho de Australia. Una cola de polvo se extiende a más de 91.733 kilómetros (57.000 millas), mucho más allá del campo de visión que tiene el telescopio espacial Hubble.
Se está llevando a cabo un análisis más cuidadoso con el propósito de mejorar estas mediciones y predecir la actividad del cometa cuando pase rasando a 1.126.541 kilómetros (700.000 millas) por arriba de la superficie turbulenta del Sol, el 28 de noviembre.
Manténgase conectado con Ciencia@NASA para enterarse sobre futuros anuncios relacionados con el tema.